Yolande Knell
BBC, Jerusalén
Nos recuerda varias cosas, entre otras los antecedentes de su iniciativa tomada hace más de dos años, las premisas de la misma y los soportes referenciales obtenidos de testimonios de especialistas internacionales. Se parte de la base de que si un gobierno totalitario incurre en deuda para fortalecerse y perpetuarse como tal, al margen de las necesidades de los gobernados, la convierte en deuda “odiosa” que sería obligatoria para el régimen que la asume pero no para la nación como un todo. Esa deuda estaría condenada a desparecer con el fin del régimen.Yolande Knell
BBC, Jerusalén
Ayed Morrar unió a palestinos e israelíes para manifestar de forma pacífica contra el muro.
En la secuencia inicial del documental Budrus, la cámara sigue una calle serpenteante que conduce a la casa del activista palestino Ayed Morrar.
"No tenemos tiempo para la guerra. Queremos criar a nuestros niños en paz y en un ambiente de esperanza", señala Morrar en hebreo con la intención de que su mensaje también le llegue a cualquier israelí que esté en la sala de cine.
Morrar procede de uno de los seis pequeños poblados que están cerca de los territorios ocupados de Cisjordania, en la frontera con Israel.
Estaba previsto que en esa área se erigiera una parte del muro de separación que Israel empezó a construir en 2002.
Eso iba a implicar que los residentes de Budrus no tendrían acceso a unas 120 hectáreas de tierra y que verían la destrucción de sus árboles de olivo.
El film retrata las contantes protestas pacíficas de los habitantes contra la barrera.
Las mujeres fueron la clave para que Budrus pudiese salvar su tierra.
La película, que está en salas en Israel, Cisjordania, Gaza, Nueva York y Londres, se exhibe como un caso ejemplar para mostrar que la aplicación de técnicas no violentas a situaciones conflictivas puede arrojar resultados positivos.
La directora brasileña Julia Bacha, quien trabaja en la organización sin fines de lucro Just Vision, indicó que el documental se enfoca en la pregunta que su organización se hace con frecuencia.
"¿Dónde está el Gandhi palestino? ¿Por qué los palestinos no están usando la resistencia no violenta? Si usaran ese método, tendrían paz".
"Nosotros sabíamos que la situación en el terreno era un poco más complicada que eso. Pero queríamos escoger una historia exitosa", añadió la cineasta.
Los productores de la cinta son Bacha, la periodista palestina Rula Salameh y la activista israelí por la defensa de los derechos humanos Ronit Avni.
Los soldados israelíes intentaron dispersar las manifestaciones de palestinos que se oponían al muro.
En Budrus, los pobladores asistieron a 55 manifestaciones en 10 meses.
En algunas ocasiones, miembros de las organizaciones palestinas Fatah y Hamas presentaron un frente unido, en el que mujeres y niñas se unían en la primera fila de las marchas.
En una parte del film, la hija de Morrar, de 15 años, llamada Iltezam, es vista saliéndole al paso a una máquina excavadora. La acción obligó al conductor a replegar el vehículo.
"Es bueno sentir que incluso cuando eres muy pequeño y no tienes nada, puedes hacer eso", señaló Bacha.
El rol desempeñado por cientos de pacifistas israelíes también es destacado en la cinta.
Necesitamos mostrarle al mundo que no somos violentos, que no somos terroristas, que no queremos matar israelíes, sólo queremos nuestra libertad
Hani
En algunas tomas de la película se puede observar material original realmente irresistible en el que se muestra cómo algunas marchas son desintegradas por medio de gases lacrimógenos y balas de goma.
También se pueden ver confrontaciones verbales entre los manifestantes y los soldados que intentan arrancar árboles.
En algunas escenas, la situación provoca desesperanza. En una de ellas, se pueden ver balas disparadas por las fuerzas israelíes en su intento por establecer el control en Budros, donde, en ese momento, imperaba un toque de queda.
Cuando un hombre es arrestado, los vecinos furiosos tratan de derribar con sus manos una barrera hecha con alambres de púas.
Eventualmente, el gobierno israelí decidió, alegando que por razones "políticas" cambiar la ruta por la cual se extendería la barrera. Eso les permitió a los habitantes de la zona tener acceso al 95% de sus tierras.
Los miembros de la audiencia de una pequeña exhibición de la película que se llevó a cabo en el este de Jerusalén elogiaron el documental.
Hani, un árabe-israelí, dijo que se sintió inspirado por la cinta. "Pienso que debemos desarrollar nuestros métodos de resistencia, y creo que ésta es la mejor opción".
"Necesitamos mostrarle al mundo que no somos violentos, que no somos terroristas, que no queremos matar israelíes, sólo queremos nuestra libertad".
"Es una película brillante", comentó el joven israelí Sefi. "Realmente muestra de una manera extraordinaria las consecuencias de la ocupación desde un punto de vista personal".
Yo creo que si cualquier pueblo en los territorios palestinos hace lo mismo que hicimos en Budrus, tendrán tanto éxito como nosotro
Ayed Morrar, activista palestino
Entre las voces incluidas en el documental está la de un vocero del ejército israelí quien sostiene que el objetivo de proveer seguridad "pesa más que todo".
Sin embargo, la comandante de la policía fronteriza israelí, Yasmine Levy -quien fue enviada para garantizar que el muro se construyera en la ruta establecida- desarrolló una relación más compleja con las mujeres locales, que la llamaban por su nombre durante las manifestaciones.
Al tiempo de que trataba de cumplir la orden de bloquear las protestas, Levy quedó impresionada por su determinación.
"Incluso si las golpeaban o les disparaban, no tenían problema. Hicieron todo lo posible para asegurar que la tierra seguiera siendo suya", recuerda Levy.
El documental finaliza con imágenes de habitantes de Budrus formando parte de campañas similares para apoyar a otras localidades.
Como residente de Cisjordania, el protagonista principal, Morrar necesitaba un permiso de Israel para ingresar al este de Jerusalén para el estreno de la película. El documento le fue negado.
Sin embargo, Morrar le dijo a la BBC que ya había visto la obra cinematográfica y que le había gustado. Expresó su esperanza de que el mensaje trascienda.
"A través de nuestra lucha no violenta, probamos que si quieres construir seguridad, puedes lograrlo sin castigar a la gente y sin provocarles sentimientos vengativos en tu contra", dijo.
"Yo creo que si cualquier pueblo en los territorios palestinos hace lo mismo que hicimos en Budrus, tendrán tanto éxito como nosotros".
La cesta de sus embustes
Alexander Cambero
Se cree el mártir de los desdichados. Sus historias truculentas son como candentes ríos de lava que se deslizan sobre la piel dorada de los espineros. Son las mentiras que alimentan las profundas esperanzas de los ingenuos en su transito por la tierra.
Hemos observado su nueva incursión internacional. Sus visitan son a naciones que poco tienen que ofrecer al concierto económico universal. Ya el corazón financiero y político europeo, no se deja encandilar por el embeleco existencialista de un anodino presidente que vive enclaustrado en los escondrijos ideológicos del siglo XIX. Ver como sus anfitriones se burlan en su cara, por alguna ridiculez reiterada, es algo que nos entristece como venezolanos. Esta nación que tiene a hombres y mujeres con gran preparación para conducir los destinos de la republica, vino a caer en manos de un soberano incompetente. Un hombre atribulado por la sed de venganza, que siente que su destino es destruirnos a todos. Tal como ocurrió con el socialismo real que quiere resucitar de las galeras del infierno.
Hugo Chávez anda en el supermercado de compras militares, recorre los puestos de exhibición y adquiere cuanto cachivache le ofrezcan sus amigos políticos. Tanques que son la risa de la tecnología norteamericana, aviones que se caen con cualquier cambio de clima; helicópteros que se estrellan permanentemente ante la imposibilidad de dar buenos resultados. Ahora, se empató con la energía nuclear. Sin ningún tipo de asesoramiento, sin contar con la infraestructura necesaria quiere competir en un área en donde somos niños lactantes. Y para colmo de males, se vincula con aquellos que son expertos en desastres a gran escala. Nadie puede olvidar el lamentable accidente de Chernobil, asi como, los frecuentes incendios en las bases rusas del mar báltico. Un ejemplo de ello, es el portavion nuclear Almirante Kuznetsov, que forma parte de la Flota del mar del Norte. Con base en Kronstadt y Baltiysk, este componente militar se incendió en el año 2005, debido a su falta de mantenimiento adecuado, violando todas las normativas internacionales en esta materia. En aquel episodio toda el área quedó contaminada con radiaciones que afectaron la salubridad de los pobladores.
Esas adquisiciones son para complacer las ansias del señor de la guerra. Quiere mostrarse como el adalid de la confrontación contra las huestes del imperio. A los vecinos les muestra sus dientes militares para buscar intimidar a las naciones al otro lado de la frontera, sólo que esas republicas saben que esos equipos son de baja categoría y que pueden ser fácilmente controlados por la tecnología norteamericana. ¿Por qué no se aparta de su espíritu bélico y utiliza esos cuantiosos recursos en adecuar nuestros hospitales, con la última tecnología en materia de transplantes y otros adelantos? Los pobres no tienen acceso a la medicina avanzada, los pacientes se mueren esperando un donante, o soñando con una operación que salve su vida. ¿Por qué el gobierno venezolano no firma convenios con hospitales, fundaciones y organizaciones internacionales que no provean de una tecnología de punta? Eso salva más vidas que los arrumados pertrechos militares que sólo sirven para llevar agua en las guarniciones. ¿Será que las comisiones llenaron muchos bolsillos?
Asimismo, mientras millones de venezolanos se mueren de hambre en los barrios, el gobierno revolucionario gasta el dinero en nimiedades. Algún dia tendrán que rendir cuentas por sus alocadas acciones. ¿Quienes son los verdaderos traidores a la patria? Con el cuento de la lucha por el socialismo se hicieron de un billete gordo. Sus humildes seguidores son simplemente instrumentos para darle color a sus perversas maquinaciones.
Ya este país no le cree. Las argucias de Hugo Chávez comienzan a quedar al descubierto. Son incalculables sus temeridades y falta de escrupulosos, para crear escenarios ficticios en donde ellos obtengan ventaja. Quizás, una de las pocas verdades de la historia de los trasnochados socialistas sean sus vínculos con grupos al margen de la ley.
Hecho en surrealismo
Manuel Barreto Hernaiz
Surrealismo es una palabra derivada del francés “surréalisme” (por encima de la realidad). Si bien Guillaume Apollinaire, acuñó el término Surrealismo en 1917, será en 1924 cuando aparezca, igualmente en Francia, este movimiento artístico y literario, surgido del Dadaismo, considerándose su precursor al poeta André Breton, quien lo define, según lo publicado en su “Manifiesto Surrealista” como esa corriente que... “intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento.
Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral...”
Esta corriente -de acuerdo a los entendidos- buscaba descubrir una verdad, con escrituras automáticas, sin correcciones racionales, utilizando imágenes para expresar sus emociones, pero que nunca seguían un razonamiento lógico.
Para los surrealistas la obra nace del automatismo puro, es decir, cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control. Intentan plasmar por medio de formas abstractas o figurativas simbólicas las imágenes de la realidad más profunda del ser humano, el subconsciente y el mundo de los sueños.
Caracteriza a esta tendencia, entre tantas apreciaciones, la sempiterna metamorfosis, los elementos incongruentes, las perspectivas vacías, la evocación del caos, las máquinas fantásticas y la belleza convulsiva de la Revolución Permanente.
El pensamiento oculto y prohibido será una fuente de inspiración siempre presente. Escribe el filósofo mejicano Fernando Buen Abad Domínguez “El Surrealismo toma su lugar para derrotar el poder “moral” de la burguesía y toda forma de alienación se pinte como se pinte.
Se transformó en manifestación pública. Ahora los sueños revolucionarios, la vigilia y las imágenes agitan en las masas un lenguaje nuevo que sólo saben interpretar con exactitud, no cartesiana, quienes practican la escritura automática de la revolución. Hay que ver la poesía que se gesta... “
Sin embargo, el escritor argentino Ernesto Sabato, quien incursionó en los momentos iniciales del movimiento surrealista, consideraba que...” Hay que atribuir a la ingenuidad teórica de Bretón y a las contingencias históricas, esa extraña fusión de Nerval y de Marx a que se asiste en sus manifiestos y a esa singular mescolanza de materialismo dialéctico y Lautréamont, de cuarta dimensión y videncia, de manicomio y proletariado...
El error del surrealismo consistió en creer que basta con la revuelta y la destrucción, que basta con la libertad total. No, no basta con la libertad. Porque una vez la libertad en nuestras manos tenemos que saber qué hacemos con nuestra libertad... “ Sartre acuñó la expresión “surrealismo socialista” para referirse al combinado de sueño y vigilia que el cineasta soviético Tarkovski había logrado en su obra, en un artículo que publicó en l’Unitá y que reprodujo la prensa francesa y alemana, para avivar así una interesante polémica internacional.
Una curiosa cualidad del surrealismo socialista es que cuando uno cree que ya lo ha visto todo la realidad te sorprende superando con creces cualquier desvarío de la imaginación.
Surrealismo, disculpen, socialismo Siglo XXI es lo que aún, luego de más de una década interminable, tratamos de entender, cuando todos los espacios públicos han sido tomados por costosas gigantografías que, con aires de logros alcanzados, y en el más puro sentido surrealista, indican “Hecho en Socialismo”...
Desde los olvidados gallineros verticales, los cultivos organopónicos, las casas de Petrocasa, pasando por el (des)hecho en Socialismo de las empresas de las Empresas básicas del Estado, Sidor, Edelca, La Represa del Guri, Pdvsa, Pdval y su podredumbre... Hecho en Socialismo es la culminación del Metro de Valencia, así como la red de autopistas del país.
Hecho en Socialismo es gastar en armas lo que se requiere para educación y salud, a ver, no, eso es hecho en surrealismo.
Tal vez ahora si logramos entender a cabalidad aquello de los elementos incongruentes, la evocación del caos y la belleza convulsiva de la Revolución Permanente...
Definitivamente, estamos inmersos en el más puro surrealismo socialista.
En el país de las expropiaciones
ORIAN BRITO PEÑA
Venezuela ha sido el lugar perfecto. Aquí empresarios de múltiples procedencias decidieron desarrollar proyectos que en algún caso se convirtieron en emporios. Esto permitió el desarrollo de ciertas industrias, así como la capacitación diversificada del capital humano venezolano y un progreso económico al paso del tiempo.
Ubicación geográfica, clima, gente, entre otros, son factores clave que hacían de Venezuela una tierra prometida para la inversión, realidad que se ha visto afectada por un contexto político pocas veces adecuado que no ha logrado consolidar un Estado industrial potente y menos aún generalizar el tan deseado desarrollo que se apreciaba en algunas áreas.
Ajustados a los procederes del Socialismo del Siglo XXI, podríamos decir que el poco progreso que teníamos fue expropiado. Sí, amigo lector, EXPROPIADO. Para este proceso político el capitalismo es tan nocivo como el cigarrillo y el alcohol, más dañino que la heroína, tan peligroso como pasear por Caracas con un iPod a medianoche. Lo que se ha logrado es convertir empresas exitosas en bicentenarios fracasos, sin mencionar la cantidad de industrias abandonadas en zonas de progreso.
Miles de empleados desamparados y miles de empresarios quienes han tenido que pasar de emprendedores a explotadores es parte del resultado que "Hecho en Socialismo" le regala a Venezuela. Desde la cúpula empresarial rechazan las medidas del Ejecutivo, pero más allá de rechazarlas, qué se hace, de qué forma se le puede hacer entender a quienes gobiernan que los venezolanos no quieren vivir bajo este esquema. Además, cómo recuperaremos la inversión privada. Mientras estas interrogantes quedan en el aire, poco a poco se aprieta el alicate y arrecia el joropo.
No se puede crear un buen clima en un país confrontando, dividiendo y expropiando, ninguna economía del mundo tiene como base esos elementos para permitir el bienestar y el progreso de todos.
ND.- El diario El Colombiano publicó este domingo un artículo de Carlos Lopera Pérez donde asegura que “El problema es que cuando se trata de armas, sabemos que Hugo, el nuevo físico atómico venezolano, cumple.”
A continuación el artículo de Carlos Lopera Pérez:
En 1986, en Chernóbil, al norte de Ucrania, ocurrió el accidente nuclear más grave de la historia. El accidente, provocado durante unas pruebas de rutina, liberó material radiactivo comparable con 450 bombas atómicas de las arrojadas en Hiroshima, en 1945.
Los daños de la explosión aún no se han podido calcular, pues la radiación se esparció por la mayoría de los países de Europa central y oriental. Aparte de los muertos, miles de personas, animales y plantas se vieron afectadas por el contacto con la radiación, por lo que han sufrido y seguirán padeciendo incurables problemas de salud. En 2000 terminó el cierre de la estación nuclear, gracias a la intervención de varios países desarrollados que pagaron los costos de clausurarla.
La semana pasada, el libertador venezolano, Hugo Chávez, firmó con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, un acuerdo intergubernamental de cooperación nuclear y la construcción y explotación de una planta atómica en territorio venezolano. Las reacciones de los líderes alrededor del mundo no se hicieron esperar.
Hasta Obama, quien no le para bolas a las tonterías de Chávez, por primera vez le pidió prudencia y sumo cuidado con el tema.
Cuando Chávez dice que emprenderá algo diferente a temas de armamentismo, todo el mundo sabe que no lo ejecutará, pues ya se conoce su incapacidad para trabajar en proyectos que requieran más de dos tareas. Para nadie es un secreto que Chávez sólo ejecuta proyectos que requieren una sola tarea: “Expropiar”.
Aparte de armamentismo, Chávez difícilmente termina proyectos importantes y los que logra finalizar son un verdadero fracaso.
Basta mirar algunas ideas del dictador: el celular Vergatario, el puente submarino sobre el Lago Maracaibo, el balcón del pueblo, el correo del pueblo, los bancos comunales, de la mujer, las boticas sociales, los gallineros verticales, los cultivos hiDROPónicos, la eliminación de ministerios, el carro popular, etc. etc. etc.
El problema es que cuando se trata de armas, sabemos que Hugo, el nuevo físico atómico venezolano, cumple. Como el proyecto tiene relación con armas nucleares, todos están nerviosos porque Chávez lo ejecutará hasta el final. Dentro de 15 años, al terminar la construcción de la planta nuclear, Evo, Ortega, Correa y los presidentes de Irán y Libia, como dictadores, permanecerán en el poder y saben que estarán presentes en la inauguración de la planta nuclear.
Todos tienen miedo y se imaginan que cuando Chávez baje la palanca para iniciar el reactor nuclear, al mejor estilo de Chernóbil, podrían volar en mil pedazos. Saben que morirán por la revolución , inmolados al lado de su amigo, líder y mentor, Hugo Rafael.
Chávez ahora tiene una motivación y una preocupación. La motivación: despilfarrar 4 billones de dólares en la construcción de la planta atómica, necesarios para evitar los apagones por fallas en su sistema eléctrico. La preocupación: que el día de la inauguración de la planta nuclear podría haber una explosión que les devolvería la democracia a algunos países latinoamericanos.
ND.- El ex alcalde Gian Carlo Di Martino reconoció que su designación como candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela para al alcaldía de Maracaibo causó maletar entre chavistas. Pero agregó que el propio presidente CHávez lo llamó para “y me dio la encomienda de ganar Maracaibo. Uno está al servicio del proceso.”
Así lo reconoció en la siguiente entrevista publicada este domingo en La Verdad:
Más rápido que de inmediato. Borrón y cuenta nueva. Así lo hizo Gian Carlo Di Martino cuando supo que él sería una vez más la ficha por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para “recuperar” la Alcaldía de Maracaibo. Apenas llegó ayer a la ciudad y de una se puso los patines para no repetir errores del pasado, que le dejaron números en contra en las elecciones regionales de 2008.
Está claro en que no la tiene fácil. Reconoce que la oposición se la está jugando bien en Maracaibo. Sin embargo, pretende llevar “hasta el final” la orden que el mismísimo presidente de la República, Hugo Chávez, le encomendó: Arrasar con votos el próximo 5 de diciembre.
Su designación fue sorpresa para muchos, incluso para la militancia regional de la tolda roja, que veía lejos la posibilidad de que el ex burgomaestre volviera a ser contrincante del oficialismo en la región. Pero una sola llamada del presidente Chávez desde Asia bastó para que todas las aspiraciones de los rojitos hicieran mutis y se plegaran una vez más al dedo del comandante.
“Este es un partido que tiene un presidente, y es el presidente Chávez. No hay nadie más legítimo en el partido que él para elegir al candidato”, sostuvo el ex cónsul de Milán, que recibió a La Verdad en su casa, a pocas horas de haber arribado a Maracaibo.
Admite que no podría asumir el ayuntamiento local con las reducciones que la actual administración enfrenta. Él “tendría todo el apoyo del Presidente”, así que revertiría muchas de las trabas que el Gobierno nacional le ha puesto a la gestión de Daniel Ponne.
La agenda la tiene apretada. Sabe que tiene que trabajar duro si quiere revertir los votos a su favor y reivindicar al PSUV en la ciudad. Hoy se reunirá a las 10.00 de la mañana con los medios regionales, y el lunes, a las 4.30 de la tarde, oficializará su candidatura ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
-¿Por qué Gian Carlo Di Martino? ¿Cómo fue su designación? Había varias opciones, entre esas la aspiración de su esposa y la de Henry Ramírez.
-Fue el propio comandante Presidente quien me llamó y me dio la encomienda de ganar Maracaibo. Uno está al servicio del proceso. Yo recibí la llamada e inmediatamente me puse a disposición. Eso fue antes de ayer en la noche (jueves). Renuncié al consulado y me trasladé de inmediato. El Presidente tiene sus estudios, sus análisis, su percepción; seguramente lo ha estudiado.
-¿Tendrá que ver su designación con los resultados del 26 de septiembre? ¿Tiene la orden de reunificar al PSUV en Zulia?
-Hay un solo objetivo, que tiene que ver con la Alcaldía de Maracaibo. Yo creo que el tema de la reunificación pasa por acontecimientos, por momentos, por un proceso que cada día se está logrando más. La dirigencia va madurando y se va acoplando al paso de los acontecimientos.
-Lo que se maneja es que hay un descontento dentro del PSUV por su nombramiento y que muchos hubiesen preferido las primarias para elegir al abanderado.
-Siempre habrá gente descontenta. Hay gente contenta y gente descontenta. Pero el Presidente lo dijo: “Yo voy a escoger los candidatos”, y él sabe por qué lo hace. A él hay que darle un voto de confianza.
-¿Por qué cree que esta vez sí va a ganar, si viene de perder unas elecciones regionales?
-Las elecciones que perdimos fueron las de gobernador. Son dos elecciones completamente distintas. A diferencia de las del 2004, que sí las ganamos, nosotros en el 2008 nos centramos muchísimo en una campaña hacia los municipios foráneos, y por eso ganamos alcaldías como Machiques, La Villa, Colón, Cabimas, alcaldías que no eran nuestras. Pensamos que de afuera hacia dentro podíamos haber logrado el triunfo, esa fue nuestra estrategia. Ahora es sólo un municipio, y tendríamos que luchar como lo hicimos en el 2004.
-¿Cuál será ahora la estrategia de la campaña?
-La estrategia está centrada fundamentalmente en mostrar los logros que obtuvimos y cómo está hoy la ciudad. Desde el 2008 hasta hoy se sienten los cambios profundos. Es una realidad la de ahora, y por más dificultades que llegamos a tener nosotros, nunca llegamos a esos extremos. Tenemos que revertir esa situación.
-¿Cómo va a ser esta campaña si estuvo tanto tiempo fuera de Maracaibo?
-Yo no estuve mucho tiempo alejado, apenas cuatro meses fuera, tiempo suficiente como para que uno pueda incluso evaluar, especializarse, mirar otros nuevos espacios; sirve, de paso, para poder comparar gestiones. No estuve fuera del municipio de vacaciones.