REPRODUCCIÓN DEL DOCUMENTO
PUBLICADO EN EDICIÓN DE AQUELLA FECHA
Sirvió
este escrito como fuente de inspiración para la doctrina subversiva del
MBR-200, cuyos Planes Rectores iniciales, militaristas-totalitarios,
ejecuta hoy Chávez exitosamente desde el Poder.
Aclaratoria:
un grupo comunista, ubicado en la Universidad de los Andes, ULA, entre
quienes figuraba Adán Chávez, conspiraba contra el gobierno, en
conjunción de militares activos, entre ellos Hugo Chávez.
Elaboraban
entonces Planes político-administrativos para gobernar a Venezuela y
copiaron las ideas básicas de un antiguo Programa totalitario, publicado
por la Nación, dos años antes de la asonada del 4-febrero-92.
Paralelamente, Arias Cárdenas y Kléver Ramírez, prepararon otro
Proyecto, que fue conocido por todos los conspiradores, civiles y
militares, mientras el Plan ULA-Chávez se mantuvo ultra secreto hasta
que los sediciosos conquistaron el Poder y, según afirma Chávez, esas
ideas son ahora la carta de navegación estratégica del régimen.
SÍNTESIS DEL DOCUMENTO:
(I)
“La Libertad es una ilusión, es irrealizable, porque nadie sabe usarla con discreción”
“Hablemos
con toda franqueza y discutamos el sentido de cada idea. Es necesario
fijarse que el número de hombres con instintos perversos es mucho mayor
que el de aquellos con instintos nobles. Por
lo cual, un gobernante, obtiene mejores resultados empleando la
violencia y la intimidación, que utilizando los discursos académicos.
¿Qué es lo que ha contenido esas fieras salvajes y de rapiña que
llamamos hombres? En las primeras épocas de la sociedad estaban
sometidos por la fuerza bruta y ciega; después se sometieron a la ley,
que no es otra cosa que la misma fuerza disfrazada. Esta consideración
me lleva a deducir que, fijándonos en la ley natural, el derecho reside
en la fuerza. Entonces la idea de libertad es irrealizable, porque
ninguna persona sabe
como hacer uso de ella con discreción. Los ejemplos son abundantes: es
suficiente dar a las masas poder de gobernarse, para que se conviertan
inmediatamente en un tropel completamente desorganizado.
¿Puede un espíritu sensato creer que llegaría a gobernar las masas con
argumentos y razonamientos lógicos, sabiendo que las ideas se
contradicen unas a otras y debilitan la autoridad y la fuerza? ¿Alguien
dirá que son inmorales estos planteamientos sobre el gobierno y sobre
los hombres? Es posible que lo piensen, pero nada disminuye su valor
sobre la realidad, porque la política nada tiene en común con la moral…Un
Jefe de Estado que pretenda gobernar con arreglo a leyes morales, no es
un hábil político y por consiguiente no estará seguro en el Poder. Todo
aquel que quiera gobernar debe recurrir al engaño y a la hipocresía.
Téngase siempre presente que en política, las grandes cualidades
humanas de honorabilidad y sinceridad se convierten en vicios durante el
ejercicio del Poder. No hay ninguna duda, nuestro
derecho reside en la fuerza. La palabra ‘derecho’ es una idea abstracta
y en nuestro lenguaje sólo significa: ‘dame todo lo que yo necesito
porque soy más fuerte que tú’
Nuestra fuerza, dada la situación quebradiza de todos los poderes
civiles, será más poderosa que ninguna otra, porque actúa, según
convenga, visible o invisible, dentro o fuera de las leyes. Así el bajo
ejército de la delincuencia de todos los géneros, extendido en un país y
estimulado contra los poseedores de bienes materiales o contra los
defensores de una ideología o religión, es un instrumento de ataque
efectivo, con el que se aterrorizan, se dispersan y se debilitan los
movimientos opositores. Del mal que momentáneamente causemos, saldrá el
bienestar que ofrecerá un gobierno indestructible, duradero y eficaz,
orientado por una Revolución permanente, cuyos objetivos son prefijados
por la Jefatura Suprema.
(II)
“Escogeremos inexpertos en el arte de gobernar”
Seleccionaremos
entre el público, administradores con tendencias serviles e inexpertos
en el arte de gobernar y los transformaremos en peones de nuestro
tablero de ajedrez, donde sólo podrán moverse siguiendo las directrices
de la jefatura estratégica.
Son estos administradores revocables, sin iniciativas en su ejercicio.
Ellos deben actuar convenientemente, según nuestro propósito, para que
la mayoría de la población, siga creyendo en todas las leyes teóricas
que les hemos impuesto, las cuales deben acatar, cumplir y hacer
cumplir. La
población debe creer que las leyes garantizan sus derechos, aunque
dentro de un Proceso revolucionario, las leyes pueden cambiar cada vez
que la Revolución lo exija.
La prensa es una gran potencia que debemos controlar y ponerla al servicio de la Revolución.
Por medio de la prensa (hoy diversos medios de comunicación) se domina
el espíritu público y a la vez se orienta la critica y se controla la
opinión pública, tanto hacia lo interior de las naciones, como hacia las
convenientes relaciones internacionales.
(III)
“Por la crisis económica acrecentaremos el odio”
” Hoy
puedo asegurarles que estamos ya a muy pocos pasos de nuestro objetivo
final” Bien pronto se derrumbarán los obstáculos que existen en la
actualidad. Bien pronto el desorden y la bancarrota se notarán en todas
partes. Desde el Poder se puede preparar en breve plazo el
derrumbamiento de todas las viejas Instituciones.
El camino está preparado para llegar al caos controlado por nosotros.
En todas las constituciones hemos tenido cuidado de hacer incluir
derechos para las masas; derechos éstos absolutamente ficticios, que al
no cumplirse, generan descontento e injusticias, atribuibles éstas a los
ricos explotadores de los pobres.
¿Para que sirve una constitución al proletariado, si de ella no pueden
recoger mas que las migajas sobrantes, que reciben a cambio de su voto,
para que podamos elegir agentes nuestros, controlados rigurosamente por
la Revolución?
Nuestra
misión es hacer creer que somos los libertadores del trabajador, que
venimos a sacarlos de la opresión y con esa proposición nos ganaremos
las masas durante el tiempo indispensable para establecer y consolidar
el régimen revolucionario y en esa etapa avanzada, ya poco importa la
popularidad y sólo tiene valor la disciplina y la obediencia sin límites
a la autoridad suprema.
El
hambre concederá al Poder revolucionario amplios derechos sobre los
trabajadores, mucho mayores que los alcanzados por los soberanos con la
fuerza de la aristocracia. Manejaremos
las masas valiéndonos de la envidia, los resentimientos revanchistas y
el odio. Este odio se acrecentará más por el efecto que ha de producir
la crisis económica, la que orientaremos hacia la paralización del
comercio y la producción. Paralización o intervención, en todos los niveles donde la revolución no ejerza el control absoluto.
Aceleraremos la crisis económica echando a la calle millones de
desempleados, estimulándolos para que se lancen sobre las propiedades
privadas de los ricos explotadores, hasta que el populacho haga sentir
su poder y su desenfreno libertario. Entonces, nosotros desde el Poder,
borraremos del diccionario humano la palabra libertad, por ser la
libertad de las masas una ilusión de poder, que transforma los seres humanos en animales sanguinarios.
No deben los revolucionarios olvidar, que los animales feroces se
adormecen cuando están hartos de sangre: los bienes y la sangre de los
ricos, adormecerán las masas desbordas y enfurecidas durante el tiempo
necesario y conveniente al Proceso revolucionario.
(IV)
“Arrancar de los espíritus hasta la concepción de Dios”
La
libertad podría ser inofensiva y coexistir bajo un gobierno
revolucionario, sin ser perjudicial a la prosperidad del pueblo. Pero
con la libertad viene el inconveniente de los mercaderes de la fe, que
inducen las masas a servir a Dios y a obedecerle, con los cual los
pueblos quedan bajo el dominio de los pastores religiosos y esto no lo
puede tolerar un gobierno revolucionario. Por ello el primer deber de la
Jefatura Suprema es dictar las medidas para arrancar del espíritu de
los cristianos hasta la concepción misma de Dios y sustituirla por
creencias acordes con la fe revolucionaria que cumple el milagro de la
liberación de los oprimidos.
Las rivalidades, la lucha por la supremacía y las continuas
especulaciones en el mundo de los negocios, van creando una sociedad
desmoralizada, egoísta y sin corazón. Esta
sociedad terminará por ser completamente indiferente frente a la
religión y frente a la alta política pre-revolucionaria. Entonces en esa
encrucijada, sin fe y sin orientación, el populacho, las clases
inferiores, se unirán a la revolución
y las clases cultas, junto a los profesionales rebeldes, tendrán que
rendirse incondicionalmente o migrar, dejando atrás los bienes que aún
posean.
(V)
“Todos los mecanismos del Estado deben estar en nuestras manos”
“¿Qué
clase de gobierno puede darse a sociedades donde la confusión y la
corrupción se han generalizado por todas partes; en donde la riqueza no
puede adquirirse mas que por la astucia, la sorpresa u otros medios
fraudulentos; donde reina el desorden, sin moral, sin disciplina; donde
debe prevalecer el castigo, con leyes severas y no por principios
voluntariamente aceptados; donde los sentimientos de patria y de
religión han desaparecidos gracias al desarrollo adquirido por las
teorías cosmopolitas y monetaristas?
Nosotros queremos formar un gobierno central y fuerte, de modo que
siempre podamos tener en nuestras manos las fuerzas sociales. Entonces,
con nuevas leyes, reglamentaremos la vida política y económica de
nuestros súbditos, como si cada uno de ellos formara parte de los
engranajes de una máquina.
Podrán decirnos que la clase de gobierno que yo sugiero no está de
acuerdo con el progreso de la civilización actual, pero voy a demostrar
lo contrario: en aquellos tiempos en que los pueblos creían que los
gobiernos eran encarnación de la voluntad divina, se sometían
tranquilamente al despotismo de sus monarcas. Pero desde que nosotros
inoculamos al populacho la noción de sus propios derechos, miraron a los
reyes como simples mortales. Y cuando perdieron la fe religiosa, se
liberaron y arrojaron el Poder a la calle, para que nosotros lo
recogiéramos…
Durante cierto tiempo, una coalición general de todos los cristianos,
podría ponernos en gran peligro, Pero la mejor protección será la que
ellos mismo nos proporcionen con sus eternas contradicciones, sus
rivalidades y sus odios, cuyas raíces no pueden extirpar… De modo que
ningún gobierno encontrará apoyo en el de su vecino, para ir en contra
nuestra, porque cada uno de ellos pensará que una acción contra
nosotros, puede ser desastrosa para su existencia misma. Así es como
todos los engranajes y mecanismos del Estado se mueven solamente por una
fuerza que está en nuestras manos y que es el poder financiero y del
oro. También
es muy importante que nadie dude de nuestras ideas liberales, de las
que haremos gala frente a todos los partidos y todas las tendencias.
Y para asegurarnos la opinión pública, es
necesario embarullarla por completo, haciéndole oír, por diferentes
conductos, ideas y opiniones contradictorias, en párrafos muy largos,
para que los cristianos se pierdan en el laberinto. También
debemos multiplicar a tal punto los desaciertos, las bajas pasiones y
las leyes cambiantes, para que nadie sea capaz de pensar con claridad y
menos intentar rebelarse.
(VI)
“Para arruinar la industria debemos favorecer la inflación”
Bien
pronto comenzaremos la organización de grandes monopolios donde se
acumularán riquezas colosales, tanto nuestras, como de los cristianos y
de otros sedientos de ganancias. Entonces nosotros provocaremos la
crisis política, previo retiro de nuestros fondos, para llevar todo a la
bancarrota, al hundimiento total de los capitales que especulan fuera
de nuestro control.
Aumentaremos los salarios con regularidad, lo que no proporcionará
ventaja alguna a los obreros, puesto que al mismo tiempo elevaremos
todos los productos de primera necesidad. Debemos
desorganizar la producción en sus bases, sembrando los gérmenes de la
anarquía donde haya capital, trabajo y productividad. Así obligaremos a
los productores a abandonar las propiedades privadas ubicadas en los
campos fértiles. Propiedades que pasan al Estado y que serán entregadas
al proletariado revolucionario. Así justificamos las confiscaciones,
simulando que hacemos justicia social cuando atacamos los monopolios de
la tierra y damos un alivio pasajero a los desvalidos, quienes nada
producirán…
(VII)
“El aumento de las fuerzas militares es esencial para nuestros planes”"
La
intensificación del servicio militar y el aumento de las fuerzas de
policía, son esenciales para la realización de nuestros Planes. En toda
Europa y con la ayuda de Europa, debemos suscitar en los demás
continentes la sedición, las disensiones y la mutua hostilidad. Es
previsible que para conseguir ese objeto nos hace falta recurrir a
infinidad de engaños y artificios durante las negociaciones, pero cuando
acudamos a eso que llaman ‘la lengua oficial’, adoptaremos una táctica
opuesta, aparentando ser sumamente honrados y conciliadores. Tenemos que estar preparados por si algunos se opusieren a nuestros Proyectos. En caso necesario debemos llegar hasta la declaración de guerra al país
vecino que pretendiera atravesarse en nuestro camino. Pero si estos vecinos, a su vez, decidieran unirse en contra nuestra, será preciso desencadenar una guerra total.
(VIII)
“Tendremos a nuestro alrededor un ejército de economistas y banqueros”
“Debemos
conocer y estar seguros de todos los procedimientos y de todos los
medios que manejan nuestros enemigos. Nos valdremos de recursos y
argucias, los más oscuras y complicadas que existan en las leyes, en el
caso de que nos veamos obligados a justificarnos y a tomar
determinaciones que pudieran parecer atrevidas e injustas, porque será
de gran importancia ejecutar tales decisiones de una manera tan enérgica
que, a los ojos del pueblo, puedan aparecer de naturaleza completamente
razonable y justa.
Nuestro gobierno deberá, superada la fase inicial con el servicio de la
burocracia servil e incompetente, rodearse de todos aquellos elementos
más poderosos de la civilización: publicistas, abogados notables,
procuradores, administradores y diplomáticos que hayamos formados y
educados en nuestras escuelas especiales y guiados por la ideología
revolucionaria. Tendremos a nuestro alrededor millares de banqueros, de
negociantes y lo que es más necesario, millonarios, porque en realidad el dinero lo decidirá todo.
Sin embargo, mientras no estemos seguros de que los altos puestos del
gobierno sean desempeñados por nuestros hermanos revolucionarios,
confiaremos dichos puestos a personas cuyos antecedentes y reputación
sean tan malos, que se establezca una gran separación y repudio entre
esos funcionarios y la nación. Los
prontuarios de estos elementos, son la garantía de la lealtad a nuestro
gobierno.
Los profesores deben conocer los secretos de la vida social y deben ser
maestros prácticos en todo lo que se refiere a la política en general.
También deben ser conocedores del corazón humano, de sus fortalezas y
debilidades. Ellos deben tocar diariamente las cuerdas más sensibles de
esos corazones, para oír cada acorde y cada modulación.
(IX)
“Hemos embrutecido y corrompido varias generaciones “
”
Al aplicar los principios que orientan nuestro Proyecto, tenemos que
poner mucho ciudadano en conocer el carácter particular de la nación, en
el seno de la cual tenemos que vivir y trabajar. Es preciso que esa nación haya sido reeducada por nosotros.
Sabemos por otras experiencias, que el carácter más obstinado cambiará,
debidamente tratado, en un plazo de diez años y de ese modo podremos
añadir un país más a aquellos que ya se nos han sometido.
Gobernaremos por la fuerza, con una voluntad indomable, porque somos los restos de un gran partido que gobernó en otros tiempos.
Somos el manantial del terror que se ha extendido por todas partes. Los
pueblos están reclamando angustiados las indispensables soluciones a
los problemas sociales. Las fallas y disensiones de los partidos han
puesto esos pueblos en nuestras manos y para no destruir prematuramente
las Instituciones civiles y militares, nosotros las hemos retocado con
nuestra mano experta, al mismo tiempo que nos hemos adueñado de los
principales resortes de sus mecanismos. De este modo todos verán que
nuestro Poder llega a todas partes y que nos hemos mezclado en asuntos
de justicia, en los manejos electorales, en la dirección y control de la
prensa, en el desenvolvimiento de la libertad individual, y sobre todo,
en aquello que más trascendencia tiene, como es la Instrucción y
Educación general, que son los principales sostenes de la existencia
libre. Con adecuados procesos didácticos, hemos embrutecido y corrompido
varias generaciones, enseñándole a niños y jóvenes, principios y
teorías que sabemos de antemano enteramente falsas, pero que nosotros
mismos las hemos inculcado”
(X)
Destruiremos la importancia de la familia y su valor educativo”
“Empiezo
hoy por repetir lo que ya he dicho: Los gobiernos y los pueblos no ven
más que la apariencia de las cosas. Y ¿cómo esperan ustedes que ellos
desentrañen el sentido íntimo de las cosas y de los acontecimientos,
cuando sus representantes o dirigentes, no piensan más que en
divertirse, enriquecerse fácilmente y aumentar sus propias rivalidades,
por llegar al Poder ? Es muy necesario para nuestra política tener
presente este detalle que nos ayudará cuando lleguemos a la discusión de
la división del Poder, de la libertad de palabra y de prensa, de la
libertad de conciencia, de la inviolabilidad de la propiedad privada y
del domicilio, de los impuestos, de la fuerza retroactiva de las leyes.
Todos estos puntos fundamentales para nosotros, no deben tratarse
directamente delante del pueblo.
Cuando
demos nuestro golpe de Estado, diremos al pueblo que, ‘todo marchaba
espantosamente mal y por tal razón, todos ustedes han sufrido más allá
de lo que se puede soportar. Nosotros venimos a destruir las causas de
esos tormentos y podemos hacerlo logrando la mayor justicia para los
pobres y la mayor condena para los culpables’
Del sufragio universal haremos un instrumento para subir al Poder o para
conservarlo, cuando estemos seguros de tener las condiciones más
favorables. El sufragio popular cumplirá por última vez su papel, expresando el deseo unánime de todos. El sistema de elegir debe cambiarse
,
porque la masa popular no tiene una criterio sensato y es engañada por
charlatanes y demagogos. El populacho sólo intervendrá, bajo estricto
control de nuestras autoridades, con el fin de hacerle creer que tiene
poder como elector, para decidir la conformación del gobierno y de su
propio destino…
Alcanzada la fase de consolidación de nuestro sistema y lograda la reeducación de la mayoría de la población, pasamos a destruir la importancia de la familia cristiana y su valor educativo.
Así quedará cerrado el ascenso de individualidades que puedan perturbar
el orden impuesto al populacho, al que sólo orientarán nuestros
dirigentes revolucionarios. En la nueva constitución restringiremos al
mínimo el número de diputados y si entre ellos surge alguna discrepancia
con las disposiciones de la Suprema Jefatura, reduciremos esos
sedicentes a la nada, sometiéndolos al juicio popular.
(XI)
“La libertad, los derechos, el principio electivo, deberán desaparecer del repertorio humano”
” El
Consejo de Estado servirá para confirmar el Poder del gobierno. Bajo las
apariencias de un cuerpo legislativo, será en realidad un comité que
redacte las leyes y decretos que convengan al gobierno. Se habla de la
libertad de la prensa, del derecho de asociación, de libertad de
conciencia, del principio electivo y de muchas cosas más que habrán de
desaparecer del repertorio humano. Éstas son las formas culturales cristianas que debemos eliminar radicalmente en la nueva constitución.
Si esos cambios operan en el sentido de la severidad rigurosa, pueden
acarrear desesperación y si operan en sentido de complacencias
ulteriores, se dirá que hemos reconocido nuestros errores y esto
debilita la aureola de infalibilidad del nuevo Poder. Lo uno y lo otro
perjudican el prestigio de la nueva constitución. Avancemos en
movimientos uniformes, cuidando las apariencias formales.
(XII) y (XIII)
“Haremos una prensa para imbéciles”
“Con la prensa obraremos del modo siguiente: ¿Qué papel representa actualmente la prensa? Sirve para encender las pasiones y para fomentar los egoísmos de los partidos. Es la prensa vana, injusta, mentirosa y la mayor parte de los hombres no comprende para qué sirve.
Nosotros la marcaremos y le pondremos frenos, haciendo lo mismo con las
demás obras impresas.(actualmente se agrava la descalificación, al
tener las naciones otros medios de comunicación con gran poder de
difusión del pensamiento: TV, radio, Internet). ¿De que nos serviría el desembarazarnos de la prensa, si habríamos de servir de blanco en otras las publicaciones o libros? Entonces transformaremos la publicidad, que tan caro nos cuesta hoy, porque ella es la que nos permite censurar los periódicos,
con los impuestos y otras limitaciones. Crearemos un impuesto especial
para la prensa y exigiremos una participación oficial, cuando se funden
periódicos o imprentas. De este modo y con otras presiones colaterales,
nuestro gobierno quedará garantizado contra los ataques de la prensa y
nada será dado a conocer a la gente sin nuestro visto bueno. Con estas
medidas, el instrumento del pensamiento se convertirá en medio de
educación controlado por nuestros agentes, que no permitirán a las masas
divagar sobre los beneficios del progreso y la libertad. Y para bien de
los espíritus favorables a la tendencia que habremos establecido, nuestras
publicaciones serán baratas y leídas por todo el mundo.
La necesidad del pan cotidiano, hace callar a los pueblos y los convirtiéndolos en nuestros humildes siervos
.
También presentaremos en la prensa concursos de arte, de deportes de
toda clase y con estos entretenimientos, los pueblos apartarán los
ánimos de aquellos asuntos que pudieran causarnos conflictos.
(XIV)
“Los hombres preferirán el descanso de la servidumbe”
“Cuando nuestro Poder se haya consolidado, no reconoceremos ninguna religión que pretenda dominar las masas
y en consecuencia, para evitar perturbaciones, nosotros debemos
destruir todas las creencias. Para descalificarlos resaltaremos los
errores de administración o las fallas morales de los cristianos, que
serán descritos con los más vivos colores por nosotros. Exitaremos la
repugnancia contra ellos, para que los pueblos prefieran el descanso de
la servidumbre, desechando los derechos a la famosa libertad, que alguna
vez les causó inquietudes.
(XV)
“El derecho del más fuerte debe ser usado”
“Cuando empecemos a gobernar, trataremos de que no haya complots contra nosotros. Para conseguirlos, condenaremos a severas penas a todos aquellos que atenten contra el gobierno establecido.
Para que un gobierno sea inamovible, es necesario reforzar
constantemente la aureola de su Poder y esta aureola no se obtiene mas
que por medio de la inflexibilidad. El pueblo respeta siempre al que lo
hipnotiza con el valor y por la fortaleza del espíritu. ¡ Cuán
clarividentes fueron nuestros sabios antiguos, al decir que ‘para conseguir un objeto, no hay que detenerse ante ningún medio ni contar las víctimas que caen sacrificadas’.
Expulsaremos
el liberalismo de todos los puestos importantes en nuestra
administración, dando el ejemplo y la debida educación a nuestros
subordinados. Solamente serán admitidos en esos puestos, los
revolucionarios que hayamos educado para cumplir misiones en el
gobierno. Nuestro
gobierno tendrá características de una tutela patriarcal, paternal y
nuestros súbditos verán la autoridad suprema, como un padre que se
preocupa por todas sus necesidades,
de todas sus acciones y de todas sus relaciones. Se inculcará en la
mente de los súbditos que sólo podrán vivir en paz y en calma,
manteniendo esta tutela y dirección de la Jefatura que merece respeto y
veneración por su justicia y sabiduría.
(XVI)
“Eliminaremos todo resto de pensamiento independiente”
“Con el objeto de destruir todas las fuerzas colectivas, excepto las nuestras, estrangularemos las universidades antiguas y fundaremos otras con espíritu nuevo. Los profesores estarán preparados para su trabajo con Programas detallados y secretos, con el fin de enseñar dosificadamente a los jóvenes la doctrina nuestra. Los
clasificaremos y seleccionaremos según las condiciones que demuestren
para servir y para alcanzar jerarquías superiores dentro de la
Revolución.
Excluiremos de la enseñanza el derecho civil y el derecho
político. Las lecciones sobre estas especialidades, sólo se impartirán a
algunas docenas de estudiantes escogidos por sus facultades eminentes y
por su afinidad con nuestro Proceso permanente.
Cuando nosotros estemos en el Poder, separaremos de la educación todos los asuntos de enseñanza que puedan causar trastornos y
haremos de la juventud muchachos obedientes a la autoridad e incondicionales de nuestros Proyectos. Borraremos de la memoria de los hombres todos los hechos pasados inconvenientes. De aquellos hechos conservaremos sólo los que describan las faltas de los cristianos.
Nosotros también aboliremos toda enseñanza privada y abriremos nuevas
posibilidades a la educación pública, donde fijaremos la fuente selecta
de nuestros recursos humanos.
En
pocas palabras, habiendo aprendido por la experiencia, que los hombres
viven y se conducen por ideales y que esos ideales son inculcados por la
educación, nosotros asimilaremos y adaptaremos en nuestro provecho, los
últimos destellos del pensamiento independiente. El sistema de
represión del pensamiento ya está en vigor, por medio de la de enseñanza
por imágenes, que transforma a los pueblos en animales dóciles, que no
discurren y que esperan la representación de las cosas por imágenes para
comprenderlas.”
(XVII)
“Mejoraremos y aprovecharemos las cualidades de los abogados”
“El
Foro crea hombres fríos, crueles, tercos, sin principios, capaces de
colocarse en todas las ocasiones en un terreno impersonal, puramente
legal. Generalmente no rechazan ninguna defensa y tratan obtener la
absolución de sus defendidos a toda costa, aprovechándose de las
sutilezas de la jurisprudencia, para lograr convencer al juez que
preside el tribunal. Esta profesión permite sólo desarrollarse en
límites muy estrechos, lo cual es conveniente para la operatividad de
nuestro proyecto, que requiere profesionales con tales características. Por
eso haremos de los mejores abogados, los funcionarios ejecutores de las
leyes revolucionarias, cuyas formas y sentido variable, en cada caso,
siempre apuntan en beneficio de la Revolución y en
contra de cualquier síntoma que amenace nuestro Proceso.
Aclaramos que, mientras no hayamos educado a la juventud en las nuevas
creencias, durante la transición del viejo orden al nuevo, no iremos
abiertamente contra las ideologías e instituciones existentes, que
influyen en la Educación, tales como la Iglesia, en cambio lucharemos
contra ellas con críticas profundas a su ejercicio, buscando crear disensiones entre los misioneros y separaciones de éstos con los pueblos.
(XVIII)
“Toleraremos a los conspiradores que no pasen de palabras”
“Cuando
sea necesario reforzar las medidas de protección policíaca, simularemos
desórdenes y manifestaciones de descontento, expresadas éstas por
buenos oradores contratados para tal simulación. Como la mayor parte de los conspiradores obran por amor al arte
y por ganas de impresionar con su charla, no les molestaremos, con tal
de que se contenten con las palabras solas. Sí entre el pueblo hay
alguno que se esfuerce en presentar una súplica al Jefe Supremo, los que
estén en los primeros puestos deben acoger esa súplica y delante del
solicitante, entregársela al Jefe, quien ordenará complacer al
solicitante, lo cual aumenta la aureola del Poder y las bondades por
servir al pueblo.
(XIX)
“Haciendo mártires engrosaremos nuestra filas”
“Sí
bien nosotros no admitimos que todos se ocupen de la política,
estimularemos en cambio todo ofrecimiento a mejorar la condición del
pueblo. Esto nos permitirá ver los defectos y las fantasías de nuestros
súbditos, a quienes responderemos con la respuesta positiva a su
petición o con una refutación sensata, que demostrará la falta de
inteligencia de quienes piden al gobernante ayudas necias e
injustificadas.
Para quitar el valor físico y moral a los crímenes políticos, colocaremos
a los acusados en el banquillo, en misma categoría de los ladrones, los
asesinos y demás delincuentes comunes abominables. En contrario
hemos inspirado la idea de que un condenado por delito político,
pertenecientes a nuestras filas, es un mártir que morirá por un ideal
noble, como es servir al pueblo y a la patria.
(XX)
“La suma de nuestros actos se resuelve en cifras”
“Hablaremos
del Programa financiero que he reservado para el final de mi
disertación, como el punto más difícil, culminante y decisivo para
nuestros Planes. Al abordar este tema, les recuerdo lo que he dicho en
forma alusiva: la suma de nuestros actos se resuelve el cifras. Cuando
estemos en el Poder, nuestro gobierno evitará cargar demasiados
impuestos a la masas populares. En nuestro gobierno el Jefe Supremo tendrá la ficción legal de ser propietario de todo…Podrá
por tanto recurrir a la confiscación de todas las cantidades de dinero
que juzgue necesarias… De ahí se desprende que la tributación consistirá
en un impuesto progresivo a la propiedad. Los ricos deben comprender
que su deber es poner a la disposición del Estado una parte de lo
superfluo, ya que el Estado les garantizará la seguridad del remanente y
el derecho a una ganancia honrada. La caja de
los fondos del Estado debe tener una determinada reserva y todo lo
sobrante o excedente de ese capital, habrá de ponerse en circulación
(cambio de ley del Banco Central, traspaso de reservas excedenatarias
para gastos corrientes).
Los
empréstitos, como la espada de Damocles, están suspendidos sobre la
cabeza de los gobernantes, quienes prefieren soslayar los impuestos que
deben pagar lo súbditos y van con las manos extendidas a pedir limosna a
nuestros banqueros. Los empréstitos extranjeros son sanguijuelas que no se despegan del cuerpo del Estado vicioso y manirroto, al cual pronto reemplazaremos por el Estado popular eficiente.
.
(XXI)
“La deuda y su reconvenciones son producto de la corrupción”
“Nuestro
gobierno universal no tendrá vecinos a quienes dar dinero prestado.
Hasta ahora nos hemos aprovechado de la corrupción de los
administradores y de la negligencia de los gobernantes, para recibir
cantidades dobles, triples y aún mayores, sólo por los intereses de cada
préstamo. Para cubrir los intereses deben recurrir a nuevos
empréstitos, que no se abonan al capital sino que aumentan la deuda, y a
la vez, los intereses pendientes de pago, cuando los administradores
agotaron el crédito, tratan de solventarlos con impuestos que caen sobre
la espalda de quienes no tienen capacidad de pago ni han disfrutado de
los bienes derivados de los créditos. Las consecuencia son obvias: mayor
pobreza para los pobres y más desesperación para los desvalidos, a
quienes hacemos llegar consignas contra sus gobernantes. Después vienen
las conversiones, que disminuyen solamente el pago de
intereses, sin extinguir las deudas. Desde el Poder suprimiremos las
bolsas de fondos públicos, porque no admitiremos que el prestigio de
nuestro Poder se tambalee por alzas y bajas de nuestros valores.
(XXII)
“El sistema de represión del pensamiento ya está en vigor”
“Tenemos
en nuestras manos la mayor fuerza del mundo: el oro. Podemos, en dos
días, retirar de nuestros depósitos todo el oro que necesitemos.
Sabremos demostrar que somos bienhechores del pueblo y así ganarnos su
voluntad, lo cual nos permite utilizarlos, como cartas marcadas, en el
juego político. Explicaremos al mismo tiempo que la libertad no debe
confundirse con el desorden, que ha reinado durante siglos. El Programa
de enseñanza será diferente para cada profesión y no se generalizará
bajo ningún pretexto. Cada clase social ha de estar educada entre los
límites convenientes, según el destino y el trabajo que deben cumplir. Nosotros
aboliremos la enseñanza privada e impondremos nuevas teorías
educativas,que serán dogmáticas y las aplicaremos para atraer a los
hombres a nuestra fe.
(XXIII)
“Los sin trabajo son los más peligrosos”
“Para
que los pueblos se acostumbren a la obediencia, es necesario
habituarlos a la modestia y a disminuir el uso y consumo de objetos de
lujo. La embriaguez estará prohibida por ley y será castigada
como un crimen contra la humanidad, ya que los hombres que se dan a ese
vicio se transforman en brutos, bajo la influencia del alcohol. A los
hombres y mujeres sin trabajo, hay que ocuparlos en actividades
temporales diversas, por turnos, aunque estas actividades no sean
productivas. Así se controla la desesperación de la gente con pequeñas asignaciones para adquirir un poco de pan para cada día.
La persona desocupada se entrega a la vagancia y genera problemas de
orden público, que obliga al gobierno a aplicar la represión policial
contra masas de población, que debemos mantener bajo protección, como
obsecuentes, para utilizarlos contra cualquier brote de disidencia”.
“Raro es el hombre que no aspire a gobernar y a ser el dictador;
estando dispuesto el aspirante a sacrificar el bien de todos a cambio
del Poder propio. Todas las ambiciones se originan en que la libertad
política es un derecho, hasta ahora consagrado en las constituciones y
por tal razón, muchos aspiran a ocupar los primeros sitiales del mando,
lo cual por efecto de las rivalidades entre tantos aspirantes, lleva a
las naciones que deseamos conquistar, a la fragmentación, a la anarquía y
a la incoherencia y contradicciones para resolver sus problemas
fundamentales. Entre tanto, el pueblo busca caminos viables y nosotros
le abrimos las puertas en nuestras filas”
——————-fin de la síntesis de documento ——————————
OBSERVACIONES;
Léase
y compárese el contenido de este escrito original, con el Programa que
se está cumpliendo en Venezuela desde 1999 bajo la dirección colegiada
Fidel-Chávez.
Súmese al análisis el contenido de los documentos titulados por Chávez:
Gran
Salto Adelante, con Diez Objetivos Estratégicos, presentado a sus
seguidores en el Teatro de la Escuela Militar entre el 13 y 17/
Nov/2004.
En el mismo tiempo y lugar, Chávez entregó otro documento fundamental
para los revolucionarios, El Mapa de Navegación Estratégica y métodos de
acción, para realizar la primera fase de la revolución hasta el año
2021.
No sigamos pensando cómodamente que el Lobo vendrá, porque esa
posibilidad dejó de ser una amenaza y se transformó en la opresora
realidad presente:
El lobo ya llegó y esta en el país, en nuestras casas, en las escuelas,
liceos, universidades, templos sagrados y en las calles de todos los
pueblos venezolanos, devorando, destruyendo o degradando todo aquello
que recibimos como herencia de nuestros antepasados: historia, cultura,
instituciones, educación, familia, ordenamiento legal, paz, civilismo.
Ya no estamos en un campo de juego. Debemos comprender que nuestra
Patria es ahora un campo de batalla, nacional e internacional.
Caracas 13 /marzo/ 2006