26/8/09

Cae la economía

En caída rápida

L a economía nacional está cayendo rápido, según confirman las maquilladas
cifras oficiales del Banco Central de Venezuela. En el segundo trimestre de
2009 se contrajo en 2,4%, lo que significa un descenso continuado en el
crecimiento de la producción desde el segundo trimestre del año pasado. Para
decirlo en sencillos términos aeronáuticos, la economía viene perdiendo
altura y puede terminar estrellándose contra las torres gemelas del
militarismo y la corrupción.

Los indicadores (los instrumentos, diría un piloto) muestran la siguiente
secuencia de vuelo en picada durante los últimos 5 trimestres: 7,2; 3,8;
3,5; 0,5; -2,4. Lo que quiere decir que ya caímos en el hueco y estamos por
debajo de la pista de aterrizaje. Para disimular, el Gobierno promedia sus
cifras con las del trimestre anterior y dice que el primer semestre de este
año la economía cayó "solamente" en 1%.

Usando el mismo método o truco bolivariano, también se pudiera decir que,
durante los últimos 15 meses, el crecimiento promedio de la economía fue de
2,5%. El problema es que antes estábamos arriba y ahora estamos abajo. Y
para peor, no sólo hemos caído sino que nos encontramos en el subsuelo
marino.

Por los vientos que soplan continuará acelerándose la caída, o más bien, la
tragedia. Pero, según el Gobierno, eso no constituye motivo de alarma,
porque está estudiando cómo revertir la situación y "preparando anuncios que
irán saliendo en los próximos meses"... cuando la gente se haya muerto de
hambre.

En un Editorial del pasado 22 de mayo, al comentar las cifras del primer
trimestre, dijimos: "la economía nacional se ha desacelerado y camina
vacilante hacia la recesión". En verdad reconocemos que nos quedamos cortos.
Hoy la economía ha llegado rápidamente a la contracción total, y a paso de
vencedores ¡Rodilla en tierra!. Aquella tímida predicción, superada por los
hechos, quizás sea una de esas informaciones que, según la camarilla
militar, enferma la mente del pueblo y la obliga a perseguir a los
periodistas.

Dentro de este panorama general, los detalles resultan aterradores. En los
últimos 3 meses la actividad del sector privado, que antes ya se había
estancado, cayó 4,1%, mientras que el comercio descendió 6,5% y la industria
se desplomó 8,5%. Lo que significa menos empleo y un menor consumo final
privado (es decir, lo que come la gente). Sin contar que las inversiones,
que pudieran detener el deterioro, ya se fueron barranco abajo.

Según Chávez, toda esta tragedia es parte de la crisis del modelo
capitalista, prevista por grandes pensadores del siglo XIX.

Lo malo es que esta crisis, en vez de ser la partera del socialismo del
siglo XXI, se lo está llevando a él entre los cachos.

De manera que si las cosas siguen como vienen, nos vamos a quedar sin
capitalismo, sin socialismo y, lo que es peor, sin comida ni empleo. Porque
la economía venezolana se está hundiendo aceleradamente y no sabemos hasta
que abismos profundos nos puede conducir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario