15/8/09

Chávez se apropia de la educación












Buenos aires- Las calles de Caracas vuelven a ser el escenario de lucha entre las dos Venezuelas, esta vez, por la nueva ley de Educación. Tras el rechazo del Parlamento a la denominada «Ley Mordaza» con la que Chávez pretendía acallar a los medios y la posibilidad de que la Cámara no renueve sus superpoderes –la Ley Habilitante que le permite gobernar a su antojo–, el mandatario necesitaba anotarse un tanto.
Lo conseguía de madrugada tras aprobar la ley de Educación en una Asamblea Nacional repleta de diputados oficialistas. El pequeño grupo de diputados de oposición, abandonó el Parlamento para mostrar su repudio ante la forma en que este proyecto de ley era debatido.
Los seis parlamentarios opositores adelantaron que solicitarán un referéndum para saber si el pueblo venezolano está de acuerdo con esta ley. «Les vamos a dejar el escenario para que ustedes terminen de aprobar su ley (...) No sólo es que no oyen nuestros argumentos, nos cortan la palabra», lamentó Ismael García, diputado por el partido Podemos (disidente del chavismo).
La ley da más control al Estado, introduce la educación laica, confiere poder a los consejos comunales, obliga a los medios a transmitir contenidos educativos acordes a la doctrina chavista y castiga la transmisión de mensajes que influyeran negativamente en los niños. El Gobierno considera que con esta ley se «rescata el papel del Estado», mientras que la oposición opina que no intenta reglamentar la materia educativa sino incrementar el poder estatal e imponer su visión de las cosas.
En los últimos años las universidades se habían convertido en uno de los princípiales bastiones opositores. Ahora Hugo Chávez entrará en las aulas e inculcará el Socialismo del SXXI a los más pequeños, un modelo calcado al de Cuba.
Violentos disturbios
La jornada resultó apasionada en el Hemiciclo y violenta en sus alrededores. «No aguantan un debate de altura, ni porque ha hablado la Iglesia Católica golpista», dijo la diputada oficialista Iris Varela al recordar los pronunciamiento de los obispos católicos contra la ley.
Mientras, grupos que rechazan y que apoyan el proyecto de Ley de Educación marcharon hasta el Congreso, pero sólo quienes lo respaldan pudieron llegar a la cámara, mientras que quienes lo repudian fueron repelidos con gases lacrimógenos.
La Asamblea fue acordonada por brigadas antimotines que permitieron pasar a los manifestantes a favor del proyecto y simpatizantes del Gobierno, para apoyar la sesión en la que se espera la aprobación del proyecto. Los manifestantes, vestidos con camisetas rojas, llegaron con pancartas a la sede legislativa y dijeron que apoyan el proyecto por la democratización de la educación que propone y la apertura de la universidad a todos los sectores. «Patria, Educación socialista o Muerte» es la nueva consigna.
Horas antes de la sesión, un grupo de periodistas que protestaba contra el proyecto de ley fue atacado con piedras y palos, lo que dejó doce heridos. Los periodistas de los diarios «Ultimas Noticias», «El Mundo» y «Líder en Deportes», estaban en la céntrica avenida Urdaneta repartiendo volantes impresos contra la Ley de Educación, cuando fueron atacados por grupos simpatizantes del oficialismo, primero con gritos y después con piedras y palos.
La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, no atendió ayer a un grupo de periodistas que se concentraron frente a la sede de la Fiscalía para exigir sanciones contra los agresores de los doce reporteros heridos. La reunión con Ortega se iba a realizar por la mañana pero finalmente la fiscal no acudió a la cita y lo periodistas únicamente fueron atendidos por los funcionarios judiciales, a los que entregaron un documento en el que piden sanciones contra los responsables de los ataques.

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