20/8/09

Las FARC podrán ser blanco de las tropas de EE.UU. en Colombia

BOGOTA.- Los militares norteamericanos podrán actuar en operaciones conjuntas con sus pares colombianos para atacar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según el convenio de cooperación militar sellado la semana pasada por Bogotá y Washington, y cuestionado por varios países de la región.

El controvertido acuerdo establece un permiso del gobierno colombiano para que militares estadounidenses utilicen siete bases en distintos puntos del país para luchar contra el narcotráfico y el terrorismo. El convenio ya fue negociado y aprobado por las autoridades de ambos países y se encuentra en la etapa de revisión final, previa a la firma.

En declaraciones al diario colombiano El Tiempo , el embajador norteamericano en Bogotá, William Brownfield, dijo que las FARC, al estar involucradas en operaciones de narcotráfico, podrían ser blanco de eventuales operaciones conjuntas de tropas norteamericanas y colombianas.

"Si me pregunta si las misiones que van a aprovecharse de este acuerdo en el futuro van a incorporar a las FARC en sus zonas de blanco, la respuesta es sí, sin duda alguna", precisó Brownfield.

El diplomático consideró que el grupo guerrillero más antiguo del continente es también la organización más importante dedicada al tráfico de drogas.

"Aceptamos la realidad histórica. El hecho establecido durante los últimos 10 a 20 años es que una de las organizaciones más importantes, si no la más importante, en el tráfico de droga ilícita en este momento se llama las FARC. No se puede hablar de esfuerzos contra la droga ilícita sin hablar de las FARC también", dijo el diplomático.

Al referirse a los temores expresados por los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, que consideran que el acuerdo es una amenaza para la región, el embajador norteamericano afirmó que las operaciones que haga Estados Unidos desde las bases colombianas "no van a acercarse" a las fronteras de Colombia.

"Cualquier tema relacionado con las fronteras entre Colombia y Venezuela, y Colombia y Ecuador, o cualquiera de sus otros vecinos, son cuestiones soberanas para esos países y sus gobiernos. Le puedo garantizar que cualquier actividad nuestra no va a acercarse a las fronteras sin la autorización de todos los gobiernos involucrados", dijo el funcionario.

Cuando se hizo público el acuerdo, Chávez ordenó una revisión de las relaciones con Colombia y en los últimos días ha repetido que el vínculo militar entre Washington y Bogotá representa una amenaza ante posibles ataques de Estados Unidos contra Venezuela.

Durante la última cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en Quito, Chávez advirtió que "vientos de guerra" soplan en la región, mientras que Correa, cuyo gobierno rompió relaciones diplomáticas con Bogotá tras el bombardeo colombiano a un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano en 2008, calificó de "grave" la llegada de tropas norteamericanas a Colombia.

Nada que esconder
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo anteayer que el acuerdo con Bogotá "no incumbe" a terceros países.

Luego de señalar que Washington respeta las opiniones de los gobiernos latinoamericanos que han expresado críticas al acuerdo entre Bogotá y Washington, Brownfield, en línea con Clinton, dijo que su país debe reiterar que se trata de un convenio bilateral que no involucrará a otros países. "No tuvimos la menor intención de provocar nervios o preocupaciones en la región. Lo que hemos hecho, como dijo el presidente Barack Obama a los medios de comunicación hace una semana y media, es actualizar unos acuerdos que hemos tenido con Colombia desde 1952", dijo.

"Aunque sea bilateral, no tenemos nada que esconder. Estamos dispuestos a explicar el acuerdo en el momento correcto. Quiero decir que podremos compartir el texto con cualquier gobierno en el mundo que tenga interés y que quiera verlo", agregó Brownfield.

Tras la cumbre de la Unasur, donde Washington y Bogotá concentraron las críticas del inminente acuerdo bilateral, los países miembro convocaron a una reunión extraordinaria de jefes de Estado en Bariloche para que tanto Colombia como Estados Unidos amplíen los detalles del pacto.

Washington no ha recibido la invitación formal, mientras que Bogotá aceptó la convocatoria con la condición de que se debatan los acuerdos militares que sostienen todos los países de la región, en clara referencia a los vínculos de Venezuela con Irán y con Rusia.

Agencias DPA, AFP, ANSA y EFE

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