8/9/09

¿Interés oscuro?



Recibimos una repentina llamada del presidente de la televisora DAT TV en la que nos informaba que “por razones de peso” se obligaba a sacar del aire el programa ¡Hasta cuándo! que se transmitía todos los días jueves y domingos por esa televisora regional, bajo nuestra conducción.

Casualmente, ya algunas personas me venían alertando sobre esa posibilidad debido a que la audiencia y penetración del programa en las zonas populares de Valencia estaba causando molestias en sectores oficialistas. El programa recogía las ingentes quejas de los ciudadanos habitantes de los abandonados barrios populares de esta ciudad. Es inmensa la lista de peticiones que tenemos para que ¡Hasta cuándo! se transmitiera en diversas comunidades.

Esta censura delata la grave situación de conculcación de la libertad de expresión que padecemos en nuestro país.

El cierre de emisoras, la asfixia vía recortes de divisas a los medios para la adquisición y reparación de equipos, de papel para los periódicos, el cierre de emisoras y la amenaza latente de clausura a las que siguen operando, es la forma como el gobierno busca sacar del aire programas y emisoras que le son incómodos porque se resisten a consentir el modelo político fracasado que el chavismo pretende instaurar en Venezuela.

La persecución contra comunicadores sociales que transmiten las verdaderas calamidades que está padeciendo Venezuela, está a la orden del día. Verán los venezolanos cómo cada día disminuirán hasta desaparecer los programas y medios que divulguen denuncias sobre el bochorno que sufrimos. De hecho, cualquier televidente puede constatar que al cambiar los canales en su televisor se repite el mismo estilo cubanoide de televisión con predominio de imágenes del presidente y aduladores de su figura.

Lo cierto del caso es que, hasta el momento de escribir esta columna, no hemos tenido a la vista ningún documento que justifique el cierre de ¡Hasta cuándo!, aunque, extraoficialmente, me han dicho que tales “razones de peso” provienen de la alcaldía valenciana, debido a que en uno de los programas algunos líderes comunales del chavismo manifestaron haberle retirado el apoyo a Edgardo Parra por haberlos abandonados a su suerte.

Ya sabemos entonces de qué se trata la consigna municipal “socialismo eficiente”: eficiente en perseguir la disidencia, hacer pintas y consignas amenazantes a las puertas de los medios de comunicación. En eso sí es eficiente el socialismo municipal, porque en lo que son sus responsabilidades, bien es sabido el estado de abandono e inseguridad que estamos sufriendo.

De no existir Globovisión, los ciudadanos no tendríamos cómo ver por televisión ninguna opción distinta a la línea editorial que imponga el oficialismo.

La cobardía de los medios no conduce sino a la consolidación de la tiranía.

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