A las 8:00 a.m., nueve alumnos de distintos grados de la escuela Urdaneta, una de las más grandes de La Pastora, cantaban al ritmo del cuatro que tocaba un profesor. Fue la actividad que se les ocurrió para pasar las horas de un primer día de clases tan poco concurrido.
En lugar de niños, por los pasillos iban y venían obreros con paso apurado. No pudieron cumplir con la promesa de la jefa del Gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faría, quien aseguró que ese y los otros 92 planteles que antes dependían de la Alcaldía Metropolitana, estarían listos para ayer. "Casi lo alcanzamos, nos falta sólo 5%", contó Elena Núñez, directora.
Pese al llamado oficial sobre la vuelta a clases, pocos estudiantes se presentaron en los planteles y quienes lo hicieron, se encontraron con estructuras a medio reparar.
El presidente de la Federación de Maestros, Orlando Alzuru, aseguró que 80% de los estudiantes dejaron de asistir ayer a las aulas. "Había más docentes que muchachos. Es posible que a estas alturas muchos representantes no hayan podido adquirir ni los uniformes ni los útiles escolares", afirmó.
El profesor hizo un llamado al ministro de Educación, Héctor Navarro, para que ordenara "con carácter de urgencia" una revisión técnica en la infraestructura de los planteles: "En la escuela Francisco Javier Yánez de La Vega no pudieron empezar porque el temblor del sábado les dejó una grieta".
Pero el fenómeno natural no tuvo nada que ver con el estado del Liceo Andrés Bello. Este nuevo año las paredes estrenarán color, pero los bebederos, ventanas y los baños sirven. A las 7:00 a.m. varios alumnos uniformados se devolvían de la entrada con expresión confundida.
"No sabemos cuándo empiezan las clases. Me da lástima ver que mi hijo estudie como un indigente, porque yo me gradué aquí y este liceo era el mejor", contó Nancy Moreno, representante. Su hijo, Wilderson Moreno, dejó de cursar geografía e inglés por falta de profesores el año pasado: "Ahora las tengo de arrastre y no me dicen si ya consiguieron a alguien", dijo el alumno de octavo grado.
Al colegio privado San José de Tarbes, en Bellas Artes, acudieron pocos estudiantes. Luz García, la directora, atribuyó el ausentismo a la lluvia.
La Escuela Experimental Venezuela recibió más alumnos que el resto de los planteles del centro. En ninguno se observaron funcionarios del plan "El policía va a la escuela" anunciado por la Policía Metropolitana, ni tampoco patrulleros de PSUV.
En el liceo Fermín Toro las clases comenzarán al finalizar las inscripciones, a fin de mes.
Hacia el este Las escuelas públicas y privadas del este capitalino tampoco tuvieron actividad intensa en su primer día de calendario. En el liceo Gustavo Herrera de Chacao sólo estuvieron los profesores. En la escuela El Libertador, de la avenida Francisco de Miranda, hay un cortocircuito (secuela del sismo) y no habrá clases hasta nuevo aviso. "Esperamos las cuadrillas de la Electricidad de Caracas para que reparen los daños", comentó el portero de la institución.
La escuela municipal Andrés Bello de Chacao tampoco abrió sus puertas a los estudiantes, tampoco los colegios San Ignacio y Fátima. En el San Luis de El Cafetal y el Champagnat esperan a los alumnos para la semana que viene, pero ya los profesores iniciaron las actividades y reuniones con los padres y representantes.
En el liceo público Jesús Alfaro Zamora, en El Cafetal, tampoco hubo jornada académica porque están limpiando el plantel. En la escuela nacional Santa Cruz del Este los alumnos asistentes cabían en un solo salón. "Nuestra plantilla es de 400 niños y sólo se han inscrito 110. Los padres esperaron hasta último momento", explicó Yaseli García, directora del plantel.
Jonny Torres, estudiante de cuarto grado, expresó su descontento por la falta de compañeros. "Ahora nos pusieron a dibujar, porque no vino nadie de mi salón", comentó.
Las escuelas municipales de El Hatillo permanecieron abiertas, pero con pocos alumnos. En la Juan Manuel Cajigal sólo llegaron dos pequeños al aula de primer grado. "Puede ser por la lluvia, aunque siempre el primer día es flojo", explicó Nancy Facenda, subdirectora.
La escuela Conopoima de La Lagunita no empezó clases y el liceo Juan de Escalona tampoco porque aún está en remodelación.
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