Acusa a la dirigencia regional de faltar a la ética, al Presidente y a las bases del partido
No fue una hojilla. Más bien, roncó y cortó como una motosierra. "Acato como militante, pero tengo todo el derecho a expresarme como combatiente", aclaró Mario Silva, antes de desenvainar su afilada lengua para espetar a la plana mayor del Partido Socialista Unido de Venezuela en Carabobo.
Ocurrió en Valencia el pasado 28 de octubre en los estudios de Radio Nacional de Venezuela región central, en el programa En la cumbre, que aquel día fue despeñadero por el cual rodó la cúpula roja de la entidad.
En el estudio se encontraba el ex director de la Disip, Eliécer Otaiza, quien desde el inicio anunció la tormenta que se avecinaba. Habló de las "trampas" que le hicieron para impedir su registro como candidato a delegado para el I Congreso Extraordinario del PSUV. También cuestionó el estilo "cuartorrepublicano" de algunos camaradas, pendientes de levantar una "plataforma para hacer negocios".
Llegados a este punto, los moderadores del espacio informaron que en la línea telefónica, aguardando su turno, se hallaba Silva, integrante de la directiva nacional de la tolda fundada por Hugo Chávez. Luego de manifestar su solidaridad con Otaiza, el conductor de TV se refirió a las "grandes fallas" que ensombrecieron las postulaciones para las internas en Carabobo. "Patrullas que no han sido inscritas, incluso discriminación hacia sectores que apoyaron lo que llamamos 'la rebelión de las masas'", mencionó el ex candidato a la Gobernación.
Silva ratificó que mantiene su respaldo a la idea de intervenir el buró político carabobeño. "Nos enfrentamos con grupos de poder que son los que hicieron estas parcelas, se montaron allí y no han seguido las instrucciones del comandante Chávez", argumentó para justificar su tesis.
A su juicio, esa desobediencia sólo puede corregirse consultando al pueblo. "La única solución es intervenir el partido, llamando a todas las bases como se hizo con las precandidaturas (primarias de 2008), donde se utilizó groseramente una empresa del Estado para favorecer una candidatura y, sin embargo, obtuve 60% de los votos". El animador de La Hojilla se enfrentó al diputado y vicepresidente del PSUV para Falcón, Lara, Yaracuy y Carabobo, Francisco Ameliach, cuyo hermano Saúl se desempeñaba como presidente de Pequiven. Ameliach, quien sería el principal culpable de todos estos entuertos, es el coordinador electoral del partido.
Degollina total
Los jefes pesuvistas en la entidad central se ufanan de su contacto con las masas, pero Silva afirmó que la realidad es muy distinta. "Hay manipulación de cifras, se esconde un alejamiento peligroso de nuestros alcaldes con respecto al pueblo", alertó. Lanzada esta advertencia, ofreció su diagnóstico sobre el origen de ese divorcio: "el problema es el siguiente, si tú no rompes con los esquemas, con los negociados, con los mismos contratistas y con toda la serie de vagabundos que vivieron de los gobiernos de la IV República y que en este momento se están fotografiando con muchos de nuestros alcaldes (&) continuaremos con esto, con gente que se cree Superman, que cree que está haciéndolo bien, que tiene una cuerda de aduladores al lado y no se acerca a las bases".
Pedro Pablo Peñaloza
EL UNIVERSAL
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