La penúltima del «Gorila Rojo», porque cada día nos deleita con una mamarrachada nueva, es poner a dieta a los venezolanos.
A ellos, porque ellas, en palabras del propio Hugo Chávez, «nunca están gordas, sólo rellenas». Ha logrado adelgazar nueve kilos y ordena al país «ponerse en forma».
Justo lo que hizo Sadam Husein, poco antes de la I Guerra del Golfo.
El dictador iraquí hizo elaborar unas tablas, fijando por decreto la correlación «correcta» entre peso y altura y en aquella época, ajenos a la tragedia bélica que se avecinaba, decenas de miles de sufridos funcionarios correteaban al amanecer por Bagdad sudando como pollos y resoplando como búfalos.
Pronto veremos un espectáculo así en Caracas, porque el tirano es proclive a tirar de decreto y anda sopesando imponer las duchas de tres minutos, el uso nocturno de candiles y otras medidas «ahorrativas».
Medidas que Chávez y sus secuaces se pasan por la entrepierna. Acaban de incrementar en un 63% el presupuesto de Presidencia y él, que ordena a la ciudadanía lavarse con un vaso de agua, se reserva 600.000 dólares para «aseo personal».
Si no fuera tan dramática la situación en Venezuela, sería para reírse.
El «Gorila» sólo ve la democracia como una herramienta, vulnera hasta el tuétano la libertad de prensa, ha convertido un plató -el de ese esperpéntico programa televisivo que es «Aló Presidente»- en el sucedáneo del Congreso y se dedica a financiar narcoterroristas en Colombia y seudorrevoluciones en Bolivia, Nicaragua, Honduras o Ecuador.
Cuando llegó al poder, en 1999, el barril de petróleo estaba a 20 dólares. Ahora, tras los subidones de 2008 cuando llegó a tocar los 135 dólares, está en 80 dólares.
Para Venezuela, que vende el 60% de su producción a EEUU, tendría que ser el maná, la llave para salir de la pobreza, pero esa fortuna en manos de un trastornado como Chávez, es una maldición.
Chávez alerta sobre la obesidad en su país y dice "¡Ojo con los gordos!"
Quien pasa hambre en Venezuela es "un remanente"
Las chorradas de Chávez no tienen límite. Después de recomendar a los venezolanos que acorten el tiempo de sus duchas y cerrar campos de golf por ser un deporte burgués, ahora le declara la guerra a los gordos.
Eso sí, de paso saca tajada y asegura que hay más gordos en Venezuela porque nadie pasa hambre.
Chávez en su programa de Aló Presidente:
"Vean ustedes, hay mucha gente gorda en Venezuela, pongan atención. ¡Ojo con los gordos, a rebajar!"
La broma sexista tampoco pudo faltar. Chávez puntualizó que lo de gordos sólo se aplicaba a los hombres:
"Las mujeres nunca se ponen gordas. Las mujeres a veces son rellenas"
EL ESTUDIO DE NUTRICIÓN
El mandatario venezolano hizo estas declaraciones a raíz de un estudio de nutrición que indica que el índice de obesidad aumentó en 20 años de un 6,3% al 14,5%.
Según Chávez, las casas de alimentación inauguradas por su Gobierno y a los supermercados que subvenciona con la renta petrolera explican en parte esta tendencia.
"Ahora nos alimentamos mejor. Es difícil que haya alguien que no coma tres veces al día, siempre hay remanentes por ahí, claro"
Y DA CONSEJOS
La sarta de incongruencias la completa con unos consejitos para adelgazar. Dice que ha perdido casi nueve kilos gracias a un estricto régimen de comidas y un programa de ejercicios y recomienda:
"Haced dieta, haced ejercicio, cuidado con el colesterol"
"No hay que lucir como un balón para tener sobrepeso. Si usted mide 1,70 y pesa 72 kilos, tiene que perder dos kilos"
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