7/11/09

Van por asesinos de Gustavo en Barinas

Era la 1:00 de la tarde del martes 3 de noviembre en la ciudad de Los Teques, y aunque el tráfico se paralizó durante el lapso en que el cortejo fúnebre escoltaba el féretro hasta el Palacio Legislativo de Miranda, nadie en la ciudad protestó.

Reinaba un gran silencio y mucha ansiedad por conocer quién y por qué asesinaron, a sangre fría, al secretario general del Consejo Legislativo de Miranda, Gustavo González.

Su viuda, Carolina Márquez, apenas podía pronunciar palabra.

Sus hijos, dos morochos de 12 años y el otro de 11, portaban las camisetas de sus equipos favoritos del beisbol profesional venezolano.

Los grandes (los morochos) "rivalizaban" siempre con Gustavo, ya que él era magallanero, mientras que los muchachos son fanáticos de los Leones del Caracas.

El menor decidió, entonces, ese día colocarse la camiseta de los Navegantes para darle el último adiós a su padre.

"¡Gracias por ser el mejor papá del mundo!", fueron las palabras de despedida del chiquillo.

Desconcierto A todos les agarró desprevenidos la noticia de la muerte de Gustavo, ocurrida la tarde del lunes 2 de noviembre.

Apenas había transcurrido un ratico desde que sus más afectros compañeros del partido Un Nuevo Tiempo le habían estrechado las manos, al término de una reunión de la organización, cuando recibieron el aviso: "¡Mataron a Gustavo!"& Nadie le podía dar crédito a la noticia.

El alcalde de Carrizal, José Luis Rodríguez, quien minutos antes había salido del restaurante donde sucedieron los hechos, se confesó desconcertado.

"No había pasado mucho tiempo desde que me fui de la lunchería, y me llamaron para decirme que estaba muerto. ¡Esto no puede quedar impune!", exclamó el burgomaestre.

Lo cierto es que desde el pasado lunes reina una total incertidumbre entre los pobladores de la localidad tequense.

Los amigos del secretario general del CLEM y vicepresidente de Un Nuevo Tiempo en el estado Miranda tratan de armar todo el rompecabezas, al que aún le faltan algunas piezas por hallar, para terminarlo de armar.

Los hechos Aproximadamente a las 3:30 p.m. de ese fatídico lunes, un hombre llegó a bordo de una moto como parrillero y entró en la lunchería restaurante De Camoens, ubicado en el casco central de Los Teques, con la excusa de comprar comida para llevar.

Tras solicitar la comida, se dirió a la única mesa de comensales que había a esa hora en el loca, llamó a Gustavo por su nombre y ´la víctima volteó para ver quién lo requería.

Entonces el victimario sacó a relucir un revólver calibre .38 mm y le disparó directamente al rostro de Gustavo González.

"Apenas comenzaba a comer", relató el concejal Josy Fernández, quien estaba sentado justo al lado de su amigo, "cuando entró ese sinvergüenza que le disparó y salió corriendo".

Él y la diputada Verónica Barboza - quien, junto a González, decidieron entrar al local ubicado en la calle Guaicaipuro, a saludar a los miembros de su partido político que allí almorzaban y se quedaron también comiendo-, cayeron al suelo luego de los disparos.

Ninguno de los dos (ni la diputada Verónica Barboza ni el concejal Josy Fernández) estaban heridos e inmediatamente se acercaron a socorrer al secretario del CLEM, quien yacía en el piso con mucha sangre a su alrededor, en el piso, en la silla, por todos lados.

Al poco tiempo apareció una camilla y sobraron los brazos para cargar a Gustavo y trasladarlo hasta el Centro Médico La Paz, donde finalmente perdió todos sus signos vitales, tras sufrir pérdida de la masa encefálica a causa de los disparos recibidos.

Las investigaciones Además de los funcionarios que estaban con el Secretario del CLEM, unas doce personas que presenciaron el hecho han rendido declaraciones a los cuerpos policiales.

Y el homicida y su acompañante son buscados por la policía científica, a través de retratos hablados, ya que al menos una decena de personas los vieron entrar.

La motocicleta marca Yahama, sin placas y con los seriales alterados, hallada en la manga de Coleo de la Urbanización El Paso, así como los cascos que supuestamente usaron los criminales cuando iban en la moto, son las más cercanas pistas para encontrarr a los culpables.

La búsqueda de un vehículo marca Renault, de color gris, en el que presuntamente habrían huido, ha llevado a los detectives del Cicpc a trasladarse hasta el estado Barinas.

Se presume que los involucrados se encuentran en esa entidad con el objetivo de huir luego por la frontera con Colombia, a través de medios te- rrestres.

Pero los familiares de Gustavo González aún no saben cómo contar esta tragedia.

El padre de su esposa, Jesús Márquez, pidió tiempo para asimilar su desaparición.

Será recordado como un hombre ejemplar, un profesional brillante y un político querido, admirado y respetado por sus compañeros de trabajo, especialmente por su tolerancia, equilibrio y la gran mística que imprimía aa todo lo que emprendía .

Los vecinos que lo vieron crecer en la comunidad de El Vigía, graduarse de politólogo y convertirse en concejal del municipio Guaicaipuro hoy también están de luto.

No pueden creer que un funcionario dedicado a ayudar a mejorar la vida de las comunidades pudiera tener enemigos.

Sus deudos sólo esperan que se haga justicia y que se llegue al fondo de este hecho que se investiga bajo la hipótesis de un sicariato político.



Andreína Gómez

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