18/1/10

CON EL PEOR, A LA QUIEBRA

El ex director del Banco Central de Venezuela, Domingo F. Maza Zavala, se ha mostrado siempre preocupado por la economía y el incremento de la pobreza en el país y ahora mucho más.
Señala que la devaluación sólo traerá caída del poder adquisitivo y mayor inflación, pero que el Gobierno está en una situación en que parece no importarle la molestia de la población, con tal de obtener los recursos que requiere para aumentar sus ingresos y obtener así un triunfo contundente en las elecciones parlamentarias.

--¿Considera usted que el ajuste cambiario es una maxi devaluación? --Depende de las proporciones en que se dividan la importaciones de bienes y servicios.

Habrá unas a 2,60 bolívares por dólar --que son las preferenciales- - y otras a 4,30 bolívares por dólar --pero aún esperamos que afinen mejor las listas. Supongamos que 30% de las compras en el exterior sean a 2,60 bolívares por dólar y 70% a 4,30 bolívares. Eso significa una devaluación ponderada de 45%, lo que definitivamente es una devaluación para este país.

--Si se compara la devaluación del viernes negro con la actual, bautizada como viernes rojo, ¿cuál ha sido más fuerte? --Esta que llaman viernes rojo es mucho más fuerte. En el viernes negro en 1983 se pasó de un tipo de cambio de 4,30 bolívares por dólar a 6 bolívares por dólar para importaciones no esenciales, lo que representaba menos de 50% del total de bienes y servicios. Hoy en día más de 70% de los productos se ven afectados.

--¿Cuál es la razón por la cual el Gobierno somete a la población a esta megadevalució n? --Se le agotaron los recursos de las fuentes fiscales para alimentar el gasto que será este año mucho mayor que en los años anteriores. Los ingresos petroleros no se han recuperado aún. Al Gobierno se le está notando lo pesado que le resulta el endeudamiento interno (emisiones de bonos), y para no recurrir a una mayor carga tributaria --que sería un impacto directo en la población-- toma una decisión de índole paratributario como la devaluación, que tiene unas consecuencias terribles para la gente pero que le proporciona --de manera casi inmediata y sin demasiados trámites administrativos- - mayores ingresos que los impuestos indirectos como el Impuesto al Valor Agregado.

--Cuando habla de beneficios para el Gobierno, ¿a qué se refiere? --Hasta ahora la divisa petrolera ha estado convertida a 2,15 y ahora a 4,30, lo que significa que el tipo de conversión es 100%. Esto hace que se duplique el ingreso en bolívares por la entrada de divisas provenientes de la venta de petróleo. Así el Gobierno participa de este aumento en una proporción del 50% porque el restante es para Pdvsa, empresa que necesita dinero con urgencia porque ha estado en una situación financiera difícil. No ha podido cubrir la deuda, ni gastos operativos, ni de inversión.

--¿Quiere decir que Pdvsa es la gran beneficiada? --Y también el BCV que le presta una gran ayuda porque le permite que le vendan a 4,30 bolívares por dólar las divisas que se obtienen de la venta de crudo y así se cumple con los pagos internos, pero además con los dólares el ente emisor puede intervenir en el mercado paralelo y obtener una mayor cantidad de bolívares.

--¿Con este nuevo esquema cambiario podrán beneficiarse las demás empresas del Estado? --El estado de esas empresas es deplorable. La Corporación Venezolana de Guayana no tiene cómo exportar. Sus ventas de hierro, acero y aluminio están en un nivel que apenas puede abastecer al mercado interno. De acuerdo con la información de los técnicos, esas organizaciones están en un grado de producción muy delicado; de hecho, todo el aparato empresarial no tiene prácticamente nada para la exportación.

--Pero si uno de los argumentos que utilizó el Gobierno para devaluar fue que se beneficiarían las empresa exportadoras.

--Eso pudiera ser posible si tuviéramos otro escenario. Primero, una empresa venezolana, para exportar, tiene que incurrir en importaciones porque el valor agregado nacional de las exportaciones no petrolera es bastante bajo. A mi manera de ver lo que habrá en el mercado interno es una subida sustancial de precios. Las empresas exportadoras preferirán vender en el mercado interno y no en el mercado internacional, por lo que la supuesta ventaja que pudiera derivarse para la exportación es casi nula.

--¿Cree usted que puede producirse una situación de desabastecimiento de bienes esenciales? --Definitivamente la importación de alimentos y productos básicos debe hacerse a 2,60 bolívares por dólar y depende también de la capacidad que tenga el Gobierno de importar alimentos y de venderlos a través de Mercal y Pdval. Sin embargo, existe una proporción de víveres que manufactura el sector privado que pueden presentar especulación o desabastecimiento por que las autorizaciones que debe hacer la Comisión de Administració n de Divisas se retrasen con este nuevo esquema cambiario.

Los trámites para adquirir alimentos en el exterior no son fáciles, mucho menos en momentos de crisis mundial de escasez.

--¿Cree favorable haber institucionalizado un tipo de cambio múltiple? --No es lo recomendable según la experiencia internacional, pero en Venezuela se le quiere dar un tratamiento diferente a todas las importaciones, aunque me parece que no han tomado en cuenta la dificultad administrativa que esto representa y, sobre todo, por la corrupción que desata. Vigilar la especulación que produce tener dos tipos de cambio --a pesar de la insistencia del Gobierno de que fiscalizará de manera más intensa y que reprimirá la inflación-- es muy difícil de dominar.

--¿Qué efectos puede tener la devaluación en el ánimo de la población? --Una inconformidad que irá cada día en aumento porque la vida de la gente no sólo es la económica, sino que la cotidianidad está siendo seriamente afectada por la conjunción de tantas calamidades. Por una parte, la restricción en el suministro de electricidad, caída de la capacidad de compra por la inflación, la escasez y, por la otra, la inseguridad y la falta de agua. La vida del venezolano es realmente infeliz. Hay algunos privilegiados, pero incluso ellos están expuestos a la inseguridad. En este momento el objetivo del Gobierno es aumentar sus ingresos, con miras a obtener éxito en las elecciones parlamentarias.

--¿Cree usted que le Gobierno incrementará el precio de la gasolina? --Yo creo que sí porque el costo de suministro de la gasolina, a los precios prácticamente irrisorios que rigen, significa un subsidio creciente que quizá el Gobierno no puede continuar asimilando. Además, el volumen de la demanda de combustible está aumentando. Pero debe tener en cuenta que el costo político es muy alto, mucho más ahora cuando los ánimos populares están exacerbados por las circunstancias que vivimos.

--¿Cree que con el diseño de esta política cambiaria, el BCV recupere algo de su autonomía? -- No. El Gobierno tiene mayor fuerza en las decisiones que lo que pudiera tener el ente emisor. El Central siempre se ha ajustado a la política fiscal y su política monetaria ha sido siempre dependiente de lo que ocurra en la gestión fiscal. El BCV es sólo un organismo ejecutor y operativo que naturalmente, desde su equipo técnico, trata de derivar las mejores consecuencias para el país.

-- Pero se le han dado mayores responsabilidades al BCV porque ahora puede intervenir el mercado paralelo.

-- Ciertamente, eso le da una mayor amplitud en el manejo de los instrumentos financieros, pero también se le debería devolver la contrapartida de las reservas internacionales que le han sustraído desde el año 2005 para alimentar al Fondo de Desarrollo Nacional. Si esto no sucede, en poco tiempo el Central no tendrá suficientes recursos para intervenir en el mercado paralelo. Ya sólo quedan 28 millardos de dólares en las reservas, luego de que recientemente se le sustrajeran 7,8 millardos de dólares para el Fonden, lo cual quiere decir que están a nivel de contingencia porque reservas operativas son sólo 22 millardos de dólares y eso equivale a 50% de las importaciones, y se quedan por fuera el pago de la deuda externa, las transferencias para familiares, etc.

En otras palabras, ya no nos quedan reservas.

--¿A cuánto llegará la inflación? -- No estará por debajo de 45% al cierre del año.

No hay comentarios:

Publicar un comentario