8/2/10

Radar de Los Barrios 7-2-2010



Así se ve el Avila desde el sector El Guásimo, Zona 6 del Barrio José Félix Ribas, Petare. La semana que acaba de pasar estuvo llena de aniversarios. El cumpleaños número 11 de la llegada al poder del Presidente Hugo Chávez el pasado 2 de febrero, y el cumpleaños número 18 del golpe de estado del 4 de febrero de 1992, fueron eventos conmemorados por el gobierno con actos solemnes, manifestaciones y discursos. Ninguno de esos eventos tuvo como escenario físico o espiritual lugares como los que muestra esta gráfica...


LOS ANIVERSARIOS DEL PUEBLO NO SON “CELEBRABLES”…

Ciertamente, arriba en el barrio tales festejos pasaron prácticamente por debajo de la mesa. El pueblo tiene sus propios “aniversarios”, y casi ninguno es “celebrable”. En Petare, por ejemplo, en la Zona 6 del Barrio José Félix Ribas, concretamente en el sector “El Guásimo”, la señora Rosa Macuare tiene sus propias “fechas emblemáticas”: Está cumpliendo 30 años en el barrio, hace seis la muerte se llevó al hijo que la apoyaba económicamente y desde entonces lucha sola por sacar adelante a seis nietos y a un hijo discapacitado. Los mantenía con una pequeña venta de chucherías que funcionaba en la cocina de su humilde casita. Pero ahí viene un nuevo “aniversario”: Hace un mes una casa vecina se derrumbó sobre su vivienda, aplastándola.

Por puro milagro Rosa no perdió la vida, o a uno de sus nietos. El Radar de los Barrios estuvo con ella, y fue altavoz para su solicitud de ayuda. Mientras transmitíamos el programa de radio desde los escombros de lo que fue su cocina, se presentó una activista del oficialismo, integrante del Consejo Comunal de la zona, portando lo que parecían ser buenas noticias: “Esto esta listo”, dijo. “La Misión Barrio Nuevo Tricolor viene mañana mismo para darle solución a esta compatriota. La Misión José Gregorio Hernández también viene para atender el problema del hijo discapacitado. Todo está bajo control”, afirmó. Como corresponde, como debe ser, todo este discurso salió al aire a través de los micrófonos del Radar. Como corresponde, como debe ser, 15 días después volvimos y constatamos que ninguna promesa de ayuda se había cumplido...


“ANIVERSARIOS” OFICIALES NO SUBEN CERRO…

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En el mismo barrio, pero en la ladera del cerro que queda enfrente, otras vecinas tienen sus propios aniversarios: Margarita Utrera conmemora 52 años de vida, 28 en el barrio y 25 luchando simultáneamente contra la miseria y el cáncer. Tras seis operaciones ya no puede ser intervenida nuevamente, y necesita terapia radiológica. Pero ir a la terapia significa para ella bajar y volver a subir cien escalones, reto físico que en su condición la coloca a las puertas del colapso.



Un poco más arriba vive su hija, Raisa Sánchez, quien también tiene aniversarios que conmemorar: Este año se cumplen seis del momento en que una bala perdida entró a su casa, le arrancó un ojo y casi la mata. Un poco más abajo queda el lamentable rancho de Victoria Barrios, conocida “chavista” del sector, que con amargura nos cuenta que en 2010 ella conmemora nueve años de abandono, nueve años en que ha estado detrás de Diosdado Cabello solicitando su ayuda (como gobernador de Miranda, como Ministro de Vivienda, en fin…), “para ver si en este país, con tanto real que ayuda a los pobres de otros países, yo que soy venezolana y chavista puedo dejar de vivir en este rancho, de cartones podríos y lata oxidada”.



Estos son sólo algunos ejemplos de porqué los “aniversarios oficiales” de esta semana no tuvieron piernas para subir cerro; Apenas una muestra de las razones de porque el movimiento político que antes movilizaba de manera espontánea a miles de seguidores en los barrios populares ahora tiene que recurrir a autobuses para transportar a funcionarios públicos de todo el país, para llenar sus marchas y concentraciones. Rosa, Margarita, Raisa, Victoria, y millones de compatriotas como ellas no tienen tiempo ni estómago para participar en el desgastado circo de la política polarizada, porque están demasiado ocupadas en la dura lucha por sobrevivir. Y es por eso que cuando escuchan en la radio o ven en la TV al Presidente hablando acerca de lo “maravilloso” que está Venezuela, ojos de fastidio, muecas de amargura o suspiros de resignación son las reacciones que les arrancan los mismos chistes presidenciales, tras once años de desgaste.

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