A diario podemos observar nuevas leyes violatorias de la Constitución aprobadas por la Asamblea Nacional. Cuando el afectado recurre ante el Tribunal Supremo de Justicia para corregir tal desviación, recibe como respuesta una contundente negativa, contestan casi de inmediato; el recurso es improcedente. A los atropellos legislativos, persecución de disidentes, sometimiento de opositores en cárceles sin juicio, un creciente exilio, una inflación galopante, el declive de la producción petrolera, la pérdida cada vez mayor de fuentes de trabajo, al igual que la inseguridad personal, debemos sumarle la tragedia causada por las inundaciones.
Las autoridades venezolanas deben enfrentar hoy una desventura nacional que muestra lamentables consecuencias. Numéricamente tenemos 35 fallecidos, seis desparecidos y 31,600 familias, conformadas por 124,000 personas, damnificadas. Según las autoridades todo ello es consecuencia del fenómeno climatológico La Niña, anomalía de la temporada que ha causado daños en otras naciones del continente. Estas estadísticas exponen la desgracia social que padece Venezuela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario