El nuevo año comienza para el gobierno del presidente Hugo Chávez con signos inquietantes en el terreno internacional. El presidente de la OEA, José Miguel Insulza, cambió el rumbo de su chavismo encapotado luego que recibió un “briefing” de la representación diplomática norteamericana sobre el amplio prontuario del chavismo en material de lazos con el narcotráfico y su apoyo irrestricto al terrorismo internacional. Insulza intenta promover una votación esta semana sobre si los últimos abusos legislativos de Chávez constituye una violación de la Carta Democrática de la OEA. No importa si no se alcanza la votación necesaria. Lo que interesa es que Insulza ya no vuelve a apoyar a Chávez.
*** Como un serio indicativo: la decisión del organismo regional que favorece a Costa Rica en vez de Nicaragua, en la disputa fronteriza de ambos países.
*** El bajón de Evo Morales en las encuestas, con una aprobación de apenas 30 por ciento gracias en gran parte al “gasolinazo”, y el hervidero que hay en todos los sectores de la nomenklatura militar y civil en Cuba, un escenario que tiende a empeorar, le ponen a Chávez el panorama crítico, con consecuencias impredecibles para el proyecto bolivariano continental.
*** Desde hace por lo menos cuatro años la plata que los chavistas se han robado y que buscan ávidamente esconder de la lupa de los reguladores internacionales, está transitando los viejos caminos de países ex comunistas que fueron usados por la KGB para lavar dineros durante la caía de la Cortina de hierro. Un dato por ahora: uno de los pasos favoritos es Hungría.
*** El destacado banquero boliburgués Pedro Torres Ciliberto continúa con sus planes de establecer una base bancaria para terminar de legitimar las enormes cantidades de dinero que obtuvo de contratos o negociaciones con el gobierno chavista. El banco podría establecerse o en Miami o en Panamá.
*** Por cierto parte de las monumentales cuentas las obtuvo Pedro Torres Ciliberto de las negociaciones para la adquisición de armas rusas, con la participación de generales rusos y en confrontación con generales venezolanos como García Carneiro y otros. Su vinculación con José Vicente Rangel le dio mucha ventaja en las negociaciones por las comisiones, según muestras los documentos de los contratos.
*** Torres Ciliberto actuó como operador intermediario para la adquisición de más de una decena de apartamentos en la exclusiva zona de Coral Gables, en Miami, a nombre de varios militares chavista activos que están pensando en un retiro dorado luego de su paso por el trauma de la revolución “boniita”. De todas formas, no se sabe si estos militares podrán disfrutar de tales prebendas, ya que la operación fue denunciada a las autoridades norteamericanas.
*** Para las próximas semanas se espera que el gobierno chavista, con asesoría cubana, anuncie una serie de decisiones para continuar estatizando el sistema bancario venezolano. Caerán quienes pensaban que nunca lo caerían.
*** La saga del Security Bank de Miami continúa con más sanciones. Están por anunciarse pronto nuevos castigos a directivos de este banco de capital venezolano, por incumplimiento de regulaciones bancarias del estado de la Florida.
*** Y hablando del Security Bank, otro que está metido en problemas es el gringo Harold Connel, dicen que le esperan más investigaciones por sus relaciones peligrosas con importantes boliburgueses expatriados. Se habla de que enfrenta un posible fraude.
*** Completamente confirmado: el Superintendente de Bancos Edgar Hernández Behrens pidió en Miami asesoría de un abogado cubano para demandar a Stanford Bank y recuperar los $10 millones que tenía en una cuenta en el defenestrado Stanford Bank. El abogado, luego de una investigación de quién era el personaje, le recomendó desistir de la idea. De todas formas, el nombre de Hernández Behrens aparece en la lista de afectados por la debace de Allen Stanford, en los registros de Antigua, donde funcionaba la sede corporativa de Stanford Bank.
*** Por cierto se habla de un acuerdo del ex interventor Rafael Ramos de la Rosa para detallar el modus operandi de cómo operaba la red de extorsión de banqueros en Miami dirigida por el superintendente Tomás Sánchez. Vienen sorpresas.
*** El desasosiego que impera en el sector militar es casi un secreto a voces. Aunque hay cuadros con ganas de hacer sonar los sables, lo que sí está extendido y compartido por oficiales y soldados es que nadie va a salir a reprimir ni a hacerle el juego dictatorial al comandante. Por eso la paranoia crece a pasos agigantados.
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