1/5/11

No es lo pírrico del aumento, es la burla

Tal como muchos lo preveíamos, el gobierno, es decir el teniente coronel, se salió nuevamente con la suya. Los estudiantes suspendieron la huelga de hambre creyendo de buena fe en la propuesta hecha por el MINPOPOEU de darle solución a los planteamientos que dieron origen a dicha huelga y fueron invitados a la discusión de los mismos en mesas de diálogo. Mesas de diálogos que es la forma que usa este gobierno para resolver las situaciones conflictivas, engañando a incautos, porque al final es una mesa de monólogos donde el gobierno es quien decide y punto. Y esta no fue la excepción. Denunciamos a su tiempo que la ministra le estaba dando largas a las discusiones en espera de las cercanía del 1º. de mayo para permitirle al teniente coronel tomar la decisión y hacer el anuncio, en cadena nacional lógicamente, de cuanto sería el aumento para los diferentes sectores que estaban en conflicto. “Yo soy quien decido”. Como ya todos sabemos comenzó una serie de cadenas nacionales para hacer los anuncios por cuenta gotas. El primer día el salario mínimo, el segundo día el tabulador de los empleados públicos, el tercer día el aumento para el sector universitario, y de seguro seguirán otros anuncios. “Yo, el jefe de la revolución he decidido aumentarlos, pero no me den las gracias, ustedes se lo merecen”. Uh, ah, Chávez no se va.

En lo tocante a nuestro caso, los profesores universitarios, fue patético el anuncio del teniente coronel. En el acto de celebración de los XII años de la UNEFA, la universidad siempre lista, socialista y armada (que por cierto no deberían estar celebrando 12 sino 37 años ya que esa institución fue fundada el 03/02/1974, como IUPFAN, los 12 años serán de deterioro de su calidad), hizo el anuncio de los recursos a entregar al sector universitario. Para becas, transporte, comedor, etc., que ya había anunciado meses atrás, tantos bolívares fuertes. Gritos de vivas al comandante. Deudas pendientes del 2008 y 09, otros tantos. Más vivas. Y la apoteosis, aumento general del 40 % a partir del 01/05. El éxtasis del auditorio. “Así, así, así es que se gobierna”. “Fíjense que realero para las universidades, que se lo merecen claro, pero eso si Yadira, hay que pedirles cuenta, que no sean sinvergüenzas, etc. etc.” y más descalificaciones. “Un titular pasa a ganar más de Bs. 7.000 y un instructor más de 3.000”. Claro la ministra le obvió el detalle de que esos sueldos son para los de dedicación exclusiva, figura que no sirve para comparación salarial. El mismo recordó que no se les aumentaba desde 2007. La revolución tarda pero cumple. Unos dirigentes asalariados revolucionarios, disque representantes de los universitarios, aduladores del comandante en jefe, esquiroles, vende contratos, invitados al acto para los fines consiguientes fueron los encargados de agradecer la bondad, magnanimidad y misericordia de “mi comandante en jefe”. Vergüenza pública y ajena.

Pero qué representa este 40 % de aumento. Posiblemente para muchos venezolanos les debe parecer que es un buen aumento y que no tendríamos motivos para protestar. Pero y siempre hay un pero. En 1982 el gobierno aprobó las Normas de Homologación que regirían los incrementos salariales del sector universitario. Cada dos años se revisarían los sueldos y de acuerdo a los índices del BCV se harían los ajustes correspondientes. Así se hizo hasta que llegó el comandante y mandó parar. Al basurero las normas de homologación, yo soy quien manda yo soy quien decido cuando y cuanto son los aumentos. 2008, 2009, 201º y lo que corre de esto. Nada de aumento. Y la inflación subiendo, el dólar subiendo, los alimentos subiendo, los remedios subiendo, los servicios subiendo y el bolívar bajando. Hambre y éxodo de profesionales. Las universidades deteriorándose, su infraestructura, sus bibliotecas, sus laboratorios y talleres, sus comedores, sus transportes. Los servicios de salud, HCM, precarios. No pago de prestaciones sociales. No investigación ni extensión. No PPI, no primas por doctor, no becas para estudios. Pero les estoy dando un realero. No se pueden quejar. Más vale un tanque que un profesor. Fusiles si, libros no. ¿Será que las directivas gremiales dirán algo, harán algo? ¿Y las autoridades universitaria qué? ¿Y nosotros, los profesores, empleados, obreros y estudiantes, acataremos estoica y franciscanamente esta nueva burla del teniente coronel felón? Será.


No hay comentarios:

Publicar un comentario