Hugo Chávez llega repentinamente a Venezuela en la oscuridad, como haciendo algo que nadie debe saber. Este episodio me recuerda la trama de “El Fantasma de la Opera” novela de Gaston Lenoux donde Erick, el fantasma, regresa de improviso al percatarse que su aterrorizada y secuestrada amada, la novel diva Christine, partiría luego de la función con el joven vizconde Roul de Chagny su genuino y no forzado amor, huyendo de su carcelero.
Azuzado por Fidel y Raúl Castro, un Chávez abatido, distanciado de las funciones de gobierno como producto del cáncer que lo aqueja, regresa al país por cuanto esta en riesgo su permanecía en el poder, producto de las divergencias existentes entre familiares, dirigentes militantes, miembros de las fuerzas armadas y sus mas allegados operadores políticos. Tres grupos se disputan el poder y solo esperarían para asaltar el mando la inhabilitación física del presidente. A Cuba volverá el paciente, de ser necesario, a continuar las sesiones de rayos.
El castrense Diosdado Cabello en Fuerte Tiuna influye en la cúpula militar por promociones afines en la esuela de formación de oficiales. Elías Jaúa está al frente y es el hilo constitucional que bien hace falta. Elías hombre de izquierda radical conlleva programas con los guerrilleros marxistas de los sesenta y conforma el cuadro directivo del partido de gobierno. La Familia de Chávez no puede ser desestimada por la trilogía en pugna cuando escuchamos que Adán el hermano mayor arenga defender la revolución incluso con las armas en clara alusión a los otros sectores aspirantes. Los amigos de Chávez, los comerciantes del régimen, apetecen mantener sus privilegios y evalúan opciones de triunfo. El G2 cubano atento para actuar.
El conjunto continúa en acción y aún con la presencia de Chávez el movimiento esta diligente bajo la premisa que el mandatario esta enfermo y en cualquier momento se ausenta o distancia del dominio para recuperar energías.
A decir de los científicos esta enfermedad no es terminal; cada vez son más los sobrevivientes. De ser este el caso, el barinés tendrá que extremar la disciplina interna e imponer correctivos ejemplarizantes a quienes manejan escenarios sin su participación en la supremacía; si es que puede. Habrá cambios en su momento, aunque existen dudas y la estalinista purga política. .
La oposición venezolana en la institución Mesa de la Unidad Democrática a través de Ramón Guillermo Aveledo se adelanta y de cara al país le tiende una mano al aquejado gobernante ofreciéndole soportar la gobernabilidad democrática para lo cual le exige un gesto de conciliación nacional. Los partidos políticos, Iglesia, militares institucionales, intelectuales, artistas , gremios, sindicatos y el sector privado de la economía continúan en la senda electoral apostando salir de la inestabilidad por los votos, a pesar de la mayoría gubernamental en la junta del poder electoral.
Dentro de la institución marcial dejó un mal sabor la alusión hecha por el mandamás venezolano al referirse a los miembros del alto mando militar el 5 de julio como:” Camaradas Generales”. Al ver ese despliegue de armamentos, reflexiono y pregono que con esos recursos bélicos serían muchas las viviendas, hospitales y centros del saber erigidos. Igual veríamos desplazado el hampa hacia sus derroteros. Buena parte de los venezolanos siguen sin electricidad que antes tuvieron y observamos como encarcelan opositores e inocentes, mientras corruptos actúan impunemente.
Los males por los cuales atraviesa el país demuestran que los funcionarios de turno no quieren gobernar, es engorroso, existen penalidades. A lo que si no están dispuestos es renunciar a los recursos económicos y las consecuencias de ser imperio. Los aspirantes a suceder al comandante no cejan en sus ambiciones. Para ellos las expectativas de vigencia del barinés son pocas Hay que estar preparados, meditan para luego expresar en su yo “…. y si le quitamos la palabrita pluralista al ejercicio de la potestad, mejor”.
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