24/7/11

Intercambio de opiniones con Clodovaldo Hernández

Clodovaldo Hernández: puede ser esto un Premio Nacional de Periodismo?

Clodovaldo Hernández acaba de ganar el Premio Nacional de
Periodismo dado por Hugo Chávez a quienes jalen bolas con
cierta gracia. En su artículo de hoy en El Universal (no le dará pena escribir para un diario "anti-revolucionario"? ), Clodovaldo paga el premio recibido con un rastrero escrito, revelador de su degradación moral (“Un Machurucuto Digital”).
Transcribo dos de sus párrafos para que los lectores aprecien lo que deseo decir:

> > “En los años 60, en plena guerra Fría, la estrategia de asustar con el peligro rojo fue tan efectiva que hasta la gente que apenas tenía dos chancletas (una para cada pie, digo) votaba contra los partidos de izquierda para que no le fueran a expropiar una. Al susto ayudaron ciertos episodios que confirmaron la tesis de que los
barbudos iban a llegar de un momento a otro. El principal de esos sucesos fue el desembarco de ocho individuos cubano por una ignota playa mirandina, peripecia ostentosamente llamada "la invasión de Machurucuto.
Hoy, 44 años después, la clase media sigue erizándose con solo ver a Fidel o a cualquier cubano -salvo los de Miami, por razones obvias-. Con el Presidente dotado de firma electrónica y convaleciente en La Habana, la histeria anticomunista genética ha aflorado una vez más. "Aquí los que están mandando son los Castro -dice el
Latero muy convencido-. Esto es un Machurucuto digital".

El mensaje de Clodovaldo no puede ser más entreguista e inmoral, además de ser instigador de la lucha de clases (solo la clase media es anti-comunista?).
Según este jalabolas, quienes critiquen la presencia indefinida de Chávez en La Habana, desde donde “gobierna” de manera anti-constitucional, son “anti-comunistas genéticos”. Y agrega que el episodio de Machurucuto, en el cual participaron directa o
indirectamente varios traidores venezolanos quienes hoy son cómplices de Hugo Chávez (Soto Rojas, Izarra, etc) no debe ser tomado en serio, ya que fue solo “una peripecia”.
Lo que sucedió en Machurucuto, le decimos a Clodovaldo, fue una invasión, no puede recibir otro nombre. Que ella fuera de un grupo insignificante, que no
prosperara aquella locura, no le quita el carácter de agresión que animó el intento fidelista, ni le quita la definición de traidores a los venezolanos que se plegaron al grotesco evento. Hoy, gracias al entreguismo patológico de Chávez (ver abajo, en este blog, mi comentario sobre este asunto: http://www.lasarmasdecoronel.blogspot.com/
y a la complicidad de los “Clodobardos”, como llamó Soto al difunto, la invasión castrista ha tenido mucho más éxito. Y el evento de Machurucuto se celebra
como dia patrio del chavismo, con discursos de Izarra que lo
definen como un gusano de la revolución.
Este “Clodobardo” comparte la misma filosofía del difunto. La moral no existe, solo existe lo que ellos llaman, pomposamente, revolución.

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