Con la lengua entre las piernas y sus verdes billetes en el bolsillo quedó desde el sábado la doble agente roja rojita, la gringa merideña Eva Golinger, directora de la versión en inglés de Correo del Orinoco, tras haber ordenado el presidente Chávez que los presos enfermos deben ser atendidos, enviados a sus casas o puestos en libertad.

La tarifada gringuita, la que otrora vivió del negocio de sacarle visas a los artistas venezolanos y latinoamericanos para trabajar en el Imperio Estadounidense, montó una campaña en el triste panfleto que dirige contra la jueza María Afiuni tras la petición global por su libertad hecha por el ícono de la izquierda estadounidense, el liberal Noam Chomsky, al presidente venezolano Hugo Chávez.

La semana pasada escribimos en torno a la mentira que montó con un viejo escrito de un rojo tarifado magistrado del TSJ, el que solicitaba que toda la justicia venezolana debía ser socialista, acusando sin pruebas a la Jueza de ser “corrupta, parcializada y cuya prisión estaba mas que merecida”. El artículo esta dirigido a Chomsky pues “él esta lejos y no sabe lo que aquí de verdad pasa”. Casi llamándolo ignorante.

En la edición del viernes 15 la nefasta abogadita utiliza a uno de sus empleados, un tal Edward Ellis, para enviarle otro mensaje, mas largo, a Chomsky: “Buenas intenciones, pero equivocado en los hechos en el caso de la Jueza Afiuni”, es el titular del reportaje. (Chomsky:Good intentions, but wrong on facts in case of judge Afiuni)

Repiten las mismas mentiras de la semana pasada que el magistrado chavista Fernando Vegas Torrealba escribió hace casi un año. Vuelven los embusteros comentarios de que la jueza fue corrompida por la fortuna del millonario banquero Eligio Cedeño y refutan a Chomsky que su libertad no puede ser solicitada bajo el terreno humanitario pues su detención obedece precisamente a una de las causas que diversas organizaciones del mundo critican a Venezuela: la impunidad que reina en las cortes venezolanas y en todo el sistema judicial del país.

La manipulación diaria de los hechos contra quienes se oponen al régimen de Hugo Chávez vuelve a ponerse de manifiesto en las letras de Ellis. Achaca a los enemigos del gobierno, a los estudiantes venezolanos que son golpistas “armados” y a la coordinación que del Carr Center de la Universidad de Harvard hace un venezolano, Leonardo Viva, la declaración de Chomsky. Acusa a los jóvenes de provocar al régimen para justificar las acusaciones globales de represión.

Para desviar la atención del caso María Afiuni, para la que en cadena nacional el presidente Chávez pidió la pena máxima de 30 años de prisión pues como dijo la roja “defensora del pueblo” en “Venezuela no hay pena de muerte pues sino la merecía”, el panfletista recurre a una historia, un cuento perenne en los grupos de choque gubernamentales, de la existencia de 250 asesinatos de pobres campesinos a manos de los terratenientes capitalistas, golpistas y opositores al gobierno legítimo de Venezuela.

Por mas que han repetido esa historia hasta ahora no hemos visto ninguna prueba ni juicio de esas acusaciones mas bien parte de las múltiples historietas dibujadas por las muy bien planificadas campañas de opinión mediática que tan bien saben hacer los rojos tarifados desde las llamadas “salas situacionales”.

El panfletario exige al Centro Carr y “el ejército de ONGs que atacan a Chávez” que pidan justicia para esos asesinatos que no aparecen ni en The Guardian, el Washington Post o el NYTimes. Tratando de inspirar lástima para las 250 familias que han perdido sus seres queridos a manos de la oligarquía, olvidando por supuesto los mas de 150 Mil muertos a manos del hampa desbordada en los casi 13 años de gobierno rojo rojito, el redactor se va a otro asunto mas preocupante: “Si la falta de información creíble en torno a lo que esta sucediendo de verdad en Venezuela llega a los niveles en los que Chomsky se desenvuelve, haciéndolo comprometerse -erróneamente- en las campañas de los movimientos estudiantiles de la derecha, las cosas se nos fueron realmente de las manos”.

Esto en referencia a la credibilidad y las campañas chavistas.

Menos mal que tras las palabras de compromiso de Chávez, con instrucciones al vicepresidente Elías Jaua, este par de vividores del gobierno que mas plata ha tenido, regalado y botado en la historia republicana, se fueron al cesto de la basura como tantos otros escritos y campañas de la gringuita vividora de la robolución venezolana.

La libertad para la jueza Afiuni, los comisarios Forero y Simonovis, el abogado Alejandro Peña Esclusa y otros presos políticos enfermos debe hacerse realidad en los próximos días.