Ha llegado un momento político en Venezuela, en el que no deberíamos seguirle exigiendo al presidente Hugo Chávez, comportamientos democráticos, eficientes, ni efectivos, que no querrá cumplir, ni ofrecer a los venezolanos, por estar muy comprometido con el proyecto marxista leninista de su gobierno, que le exige que se comporte tal como lo hace, diferente a una democracia.
Las siguientes son solicitudes cotidianas que vemos, oímos y leemos le hacen muy a menudo al presidente, las cuales califico de inutilidades, debido a que considero, nunca las atenderá, ni resolverá a satisfacción de los solicitantes. A saber:
Que atienda y cumpla con sus responsabilidades de presidente de los venezolanos.
Que atienda los cuantiosos reclamos y solicitudes que le hace la sociedad civil.
Que combata firmemente a la delincuencia organizada y a la corrupción.
Que considere a los venezolanos de la oposición como adversarios políticos en lugar de enemigos acérrimos.
Que desarme a los milicianos y grupos que defienden su gobierno con las armas.
Que elija mejor a sus aliados y amigos políticos, y marque distancia de los dictadores.
Que hable menos, escuche más, y administre mejor a Venezuela.
Que decrete un indulto general a los presos políticos, y no persiga y encarcele arbitrariamente a la disidencia.
Que no intervenga arbitrariamente a las empresas privadas y las expropie indebidamente, para sustituirlas por empresas “socialistas”.
Que no malverse los dineros de los venezolanos, y consulte al país sobre los asuntos vitales en materia económica.
Que no ofrezca lo que no puede cumplir, y no sea tan demagogo, ni tan populista.
Que no pinche las llamadas telefónicas, y utilice a la TV del Estado para divulgarlas.
Que no se encadene tanto, y deje disfrutar al venezolano de otros programas, según sus preferencias.
Que no utilice al sistema de justicia para perseguir a la disidencia, ni a los medios.
Que no viaje tanto al exterior, ni llegue a acuerdos importantes de espalda a los venezolanos.
Que otorgue la independencia y autonomía a los demás poderes del Estado.
Que prohíba a los militares hablar sobre política, ni declararse afectos al gobierno.
Que respete a la constitución, a las leyes, y a los límites que le imputa la sociedad civil.
Que respete y colabore con el sector privado y los sindicatos para mejorar la economía.
Que rinda cuentas adecuadamente al país, de los gastos e inversiones del Estado.
Que se comporte democráticamente, y permita las libertades plenas.
Que se olvide del socialismo y abandone la idea de destruir al capitalismo.
Que sea cauteloso con las reservas económicas de Venezuela y no las deposite en países comunistas, sin calificación para tenerlas.
Que sea cortés, tolerante, educado y respetuoso con todos los venezolanos, sin incitar al odio.
Que sea más responsable y eficiente en el manejo de PDVSA, y no la utilice para asuntos que le son ajenos a sus funciones naturales y lógicas.
Que tolere, respete y no persiga tanto a los medios de comunicación, por informar oportuna y verazmente.
El período de rectificaciones del presidente Hugo Chávez expiró. Por más que haga, hasta las elecciones del próximo año, no logrará darnos a los venezolanos, las satisfacciones que hemos esperados por 13 años, ya que éstas no serían suficientes para enmendar el enorme daño que ha hecho a Venezuela. En consecuencia, el venezolano solo tiene la opción de reemplazarlo por otro presidente más competente.
No se trata de colocar a personas competentes en los cargos administrativos, gerenciales y de dirección, ni de planificar a tiempo y mejor los proyectos que requiere el país, ni de implantar la meritocracia a todos los niveles del ejecutivo, ni la falta de recursos financieros para atender las necesidades del país (los han tenido ilimitadamente).
Se trata simplemente amigo lector, que el chavismo ha intentado, y aún lo continua intentando, implantar un proyecto político marxista leninista (léase comunismo) inviable en nuestra sociedad venezolana actual, que ha sido y será rechazado reiteradamente por ésta.
Venezuela aprendió y se acostumbró a vivir en democracia. Vivió y disfruto felizmente (y no lo sabía), con altibajos, durante los últimos 40 años desde 1959 hasta 1999, anteriores a este gobierno, en un sistema político democrático, que aún con sus imperfecciones, era mejorable; y un sistema político, mucho mejor y más humano, que el socialismo – comunismo.
La razón amigo lector, por las que el gobierno no atiende tus solicitudes, es debido a que no puede cumplirte, ni tiene la voluntad política para hacerlo, ni los mecanismos de acción del sistema de gobierno escogido, se lo permiten. El sistema de gobierno socialista – comunista, fracasó estruendosamente a nivel mundial hace 50 unos años atrás. Rusia, los países del oriente europeo, y China actuales, son los ejemplos más reales de que esto no es utópico.
El chavismo estaba tan consciente de que sería así, tal como se los estoy planteando, razón por que tuvieron que apelar a la manipulación y a la mentira, ocultando al venezolano, durante la campaña electoral, las verdaderas intensiones políticas que escondían detrás de la candidatura presidencial de Hugo Chávez, para que el pueblo no se asustara y los rechazara.
Luego de haber ganado las elecciones, y pasado un tiempo que les permitió; controlar a los poderes del Estado y ganarse a un sector de las Fuerzas Armadas, haciendo uso y alarde de las grandes mayorías de la población que les apoyaban, fue cuando supimos de ese macabro plan marxista leninista, para guiar a Venezuela al comunismo.
En conclusión, amigo lector. Si haces preguntas, reclamos, o insinuaciones sensatas, lógicas y de corte democrático; a un gobierno de corte marxista leninista, no esperes respuestas ni acciones democráticas, porque sencillamente son incompatibles con este tipo de sistema político de gobierno. De allí la inutilidad de seguir haciéndolas. Dios salve a Venezuela.
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