16/12/10

Corrupción desbordada, tema que escoge Alberto Jordán Hernández

En nombre de lo que denomina socialismo, este atolondrado régimen se empeña en implantar récords para destruir la democracia, a fin de acelerar su revolución. Los últimos índices de Desarrollo Humano que anualmente elabora el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ubicaba a nuestro país en el año 2008 como el tercero más violento del mundo (ocurrieron 52 homicidios por cada 100 mil habitantes). Pero en 2009 y de acuerdo a cifras oficiales divulgadas por el Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de homicidios se situaba en 75 por cada 100 mil habitantes.

En materia de libertad económica, figura como uno de los cuatro peores países del mundo. De allí que internacionalmente los 26 ranking e índices globales indican a Venezuela como último lugar para invertir en el continente e igualmente en el destino turístico a ofrecer; el más inseguro, y catalogado entre los países con más narcotráfico; el que más roba propiedad intelectual, el penúltimo en innovación, el último en prosperidad, el penúltimo en potencial para los jóvenes emprendedores, el último en gobernabilidad y democracia.

A los venezolanos nos ven en el extranjero como los más violentos, los más corruptos e ingobernables del continente; no somos demócratas, tampoco una nación pacífica; estamos entre los 15 mayores compradores de armas del mundo y entre los menos competitivos del planeta.

También para los extranjeros somos los menos transparentes; figuramos entre los que ostentan el pensamiento más subdesarrollado, los más vulnerables económicamente; estamos entre los primeros usuarios de Twitter y redes sociales, pero somos los penúltimos en estar preparados para el reto tecnológico; permanecemos entre los últimos del planeta en libertades económicas. Se considera un Estado fallido. Y lo reconocido mundialmente: tampoco creemos mucho en la libertad de prensa.

Una burla parece el juicio de acuerdo al cual la revolución logró su objetivo y que estamos entre los más felices del planeta.

A la larga lista de improperios agregamos la clasificación como uno de los países más corruptos del mundo que nos hace el informe presentado en su sede en Berlín por Transparencia Internacional.

Según el Barómetro Global de la Corrupción 2010, uno de cada dos latinoamericanos considera que ese delito se ha arreciado y coloca a Venezuela como el peor calificado de la región.

El incremento de la enfermiza fobia del comandante a los yankees se explica en esta información cablegráfica: “Casos de corrupción en Venezuela están surgiendo en tribunales de Estados Unidos con acusaciones civiles y penales que involucran a jueces, reguladores financieros y militares de alto rango que forman parte del gobierno del presidente Hugo Chávez”.

“Hay tanta corrupción que se ha desbordado”, dijo Joel Hirst, investigador de asuntos internacionales del Council on Foreign Relations en Washington. “Más actividad criminal está originándose” y llega al público y a los tribunales de Estados Unidos porque muchos venezolanos han huido” al imperio.

NOTA MARGINAL: Regalo de navidad del comandante presidente se da con la reforma de las leyes mediáticas de Telecomunicaciones y Resorte, para controlar la información y limitar más el derecho constitucional de la libertad de información. Se trata de la profundización de la hegemonía comunicacional que decretó el proceso “de la dictadura del proletariado a la dictadura del militarado”, como escribía el recordado Manuel Caballero, a quien citamos en honor a su memoria.

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