16/12/10

¿Puede un gorila controlar la Red?

Esta pregunta no tiene nada que ver con las precauciones de un primate que trata de evitar una caída en la pista del circo. Con lo que sí tiene que ver es con la amenaza cierta de que en Venezuela se nos imponga desde el gobierno un clima de terror contra proveedores y clientes de los servicios de internet. Tenemos por acá cierto MiCo que en su desesperación intenta ahora una peligrosa maroma, pero no peligrosa para él sino para los usuarios de esta plataforma que ha potenciado mundialmente el acceso a la libertad de expresión.

El anuncio de una Ley que restringe y penaliza en Venezuela a criterio del estado el uso de servicios de internet nos coloca de un solo viaje al nivel de Burma, Irán, Siria, Cuba, NorCorea y nada menos que de China con su prisionero Premio Nóbel de la Paz Liu Xiaobo, por colocar o buscar allí contenidos que estos gobiernos consideren ‘inadecuados’ o peligrosos. El gobierno y no los tribunales... Esta es justamente la frontera entre un régimen totalitario y uno democrático, la separación e independencia de los poderes, y en Venezuela ya se sabe que todos bailan a un mismo son.

¿Es en realidad factible controlar en un país absolutamente todo el tráfico de internet a merced de los caprichos de un gorila?

La respuesta es NO, y está ampliamente demostrado en el mundo porque ninguno de los países que lo ha intentado ha podido lograrlo. Ni siquiera el régimen más represivo, controlador y restrictivo de este tiempo como lo es NorCorea (menos que un país, es una prisión gigantesca) ha podido impedir filtraciones de acceso a internet que por las vías más sorprendentes encuentran algunos ciudadanos. Obviamente, no se trata aquí de felicitar a esos audaces por sus lánguidos intentos de resistencia, se trata de poner en contexto la imposibilidad de meter en un corral a la manera militar, al más escurridizo y ubicuo elemento comunicacional inventado por el ser humano como lo es el tráfico IP (Internet Protocol).

Este código y su esquema de enlace fueron desarrollados poco después de la WorldWarII precisamente para garantizar la continuidad de las conexiones en circunstancias adversas, sobreviviendo cortes en los ramales de acceso de la red, obstrucciones, retardos, apagones. De forma inteligente y automática, la comunicación busca nuevas rutas para entregar los paquetes de datos hasta su destino, a la velocidad de la luz. La masiva infraestructura de telecom servers crece a velocidad geométrica e incontrolada, nadie tiene conocimiento preciso de sus dimensiones y distribución geográfica porque muta constantemente, la red se desarrolla viralmente de un extremo a otro del planeta y no existe organismo, servicio de inteligencia o ejército alguno que pueda limitar mínimamente su evolución, que se despliega por los innumerables canales de fibra óptica diseminados por todo el globo, subterráneos y submarinos; los bytes y tramas saltan por las inasibles señales aéreas vía microondas, o se desplazan atravesando millones de enlaces satelitales que se coordinan con enjambres de miríadas de parábolas en toda la superficie terrestre, operando bajo administraciones compartidas que no pueden ser violentadas aunque las partes quisieran porque pertenecen a organismos multinacionales y supranacionales, a los cuales deben suscribirse hasta las dictaduras más rancias del mundo si quieren tener acceso a la comunicación interna y externa.

Venezuela entró temprano al ambiente digital, a diferencia de los países mencionados arriba cuyo control a los servicios de telecomunicaciones es férreamente restringido, y el uso no autorizado es severamente penalizado; actualmente más de 20 millones de venezolanos tienen acceso a servicios de internet, fundamentalmente por vía celular; aquí coexisten por lo menos treinta ISP’s nacionales y otros tantos internacionales que por redundancia y resiliencia transmiten sus streams por diversos canales (fibra, satélite, microondas). Estos proveedores están protegidos por legislación internacional que impide al gobierno obligarles a concentrar su tráfico privado en un NAP (Network Access Point) controlado oficialmente. A menos que se les expropie, pero esa es harina de otro costal.

Es el presente viajando a toda velocidad hacia el futuro, la globalización hizo este proceso indetenible, todo se entrelaza: comercio, investigación científica y académica, información genérica y especializada, intercambio social, y no hay manera eficiente de discriminarlo. Para muestra un botón: el país que más recursos llegó a invertir para vigilar el tráfico IP fueron los EE.UU. (sólo superados hoy por China), bajo el argumento de evitar ataques a su territorio o ciudadanos, y para controlar intentos de infiltración en sus redes militares o de inteligencia; desde finales de los 90 se implementó por orden estatal en todos los proveedores norteamericanos de internet (ISP’s por Internet Services Providers) un complejísimo y costoso supersistema de vigilancia de las redes y sistemas de correo electrónico. Veamos los resultados de este BigBrother: en el 2001 terroristas islámicos destruyeron las Torres Gemelas y más recientemente surgió Wikileaks desmintiendo la eficiencia de esos sistemas de control oficial.

Si esto es así, si técnica y administrativamente es inviable meter en un puño el acceso a internet ¿Por qué debería preocuparnos a los venezolanos una Ley que pretende lo imposible?

La respuesta es clara: Porque este proyecto de ley es un intento inaceptable de restringir Derechos Humanos (que el Viernes 10 de Diciembre cumplieron 62 años de su consagración internacional), entre los que destacan derechos inalienables de libertad de expresión y de pensamiento, de disidencia política y el derecho a denunciar irregularidades gubernamentales. Recordemos que los derechos humanos no son simple retórica, son conceptos básicos de convivencia que deben ser respetados para garantizar la libertad, igualdad y fraternidad y cuyos garantes fundamentales son los estados, y es aquí donde la Red se convierte en problema para el gorila. Es un contrasentido permitir el libre tránsito de propuestas y puntos de vista, en un sistema que para sobrevivir debe apagar toda disidencia, toda oposición, así sea de puras ideas. No hay gorila que tolere esto!

La Red es además una poderosa herramienta de coordinación para los opositores porque en tiempo real nos actualiza e informa con fotos, videos, voz, gráficos y texto sobre lo que está sucediendo hasta en el más apartado rincón de la geografía nacional, permitiendo organizar las movilizaciones, reforzar las protestas, validar las denuncias. También propaga y contagia la esperanza y el optimismo, impidiendo la desmoralización sobre la que se apoya el régimen para desarticular la legítima resistencia democrática.

Aquí salta la liebre que siempre oculta en el sombrero la ‘gorilocracia del siglo XXI’: ante la imposibilidad de bloquear el uso de los servicios de telecomunicaciones, de lo que se trata en realidad con este torvo proyecto es de perseguir, reprimir, incriminar, penalizar y sojuzgar a los que se atrevan a contrariar los dictados de un régimen que en su ocaso todavía apuesta al terror como arma para intimidar a los ciudadanos libres. El único objeto de esa ley es coartar a los usuarios y a los prestadores de servicios de telecomunicaciones para que decidan si deben comportarse honesta y valientemente como un Zuloaga, o cobarde y crematísticamente como un Cisneros.

Este adefesio legal pretende que los ciudadanos se callen frente a los desmanes del presidente y sus funcionarios, un tinglado que ya se cae más por maldad e incapacidad que por desgaste; lo que en el fondo se busca es silenciar los Pudreval, los maletinazos, los presos políticos y los desaparecidos por los cuerpos de seguridad, el apartheid laboral y empresarial, las confiscaciones y asaltos a la propiedad privada, la militarización de la vida civil, la persecución política y los delitos electorales, la asquerosa corrupción y el abandono de un pueblo rico en petróleo que se ahoga en la sangre de sus hijos asesinados a diario y en las aguas de lluvia por no tener viviendas dignas y seguras.

Estimados amigos: igual que con otras leyes espurias puede que esta sea también aprobada por las focas, pero nuestro pueblo libertario no la acatará porque es inconstitucional y contraria al espíritu de progreso y democracia de los venezolanos (la de Educación aprobada a la cañona hace poco es buen ejemplo). @chavezcandanga desnudó al presidente una vez más, cuando los ciudadanos de buena fe descubrieron que era solo otro truco de charlatán barato tratando de retrasar lo inevitable.

Para desmontar la estrategia de sumisión digital que pretende el régimen, nuestra táctica debe ser a partir de ahora el uso intensivo y extensivo de todos los servicios a que tengamos acceso por internet; debemos volcarnos a las redes sociales, escribir, leer y reenviar correos, y todos los mensajes de texto que podamos para ampliar cada vez más nuestras listas y grupos.

En tu tiempo libre, haz sentir tu voz de protesta o de solidaridad en las redes sociales, involúcrate en el intercambio de ideas, twittea full; si es necesario utiliza seudónimos o varios servicios de correos para llenar de contenido y propuestas (no de basura!) a internet, y así conseguir que nuestra red sea cada vez más fuerte y resistente, porque con ella estamos en Venezuela rodeando e inmovilizando a un gorila que desconoce que el verdadero poder de la comunicación consiste en transmitir la verdad...

Pablo Maza C.

Alianza Bravo Pueblo municipio Urbaneja
-Ingeniero de Sistemas especialista en Telecomunicaciones
-Ex-Analista Técnico CONATEL, Gcia. de Espectro.
-Líder de Proyecto en REACCIUN, Gcia. Operaciones.
-Especialista de Planificación Tecnológica de CANTV, Gcia. Operaciones de la Red.
-Coordinator de Planta Internacional (International Facilities) de CANTV, a cargo de tráfico internacional de IP, voz y datos, servicios satelitales, fibra óptica y microondas. Gcia. Interconexión.
-Miembro del equipo técnico de licitación de la plataforma ABA de CANTV.
Miembro del taskforce ‘IP Global Services’ de la Union Internationale des Télécommunications – CANTV.

1er correo)

Nota: Aquel de los destinatarios que no maneje este tema debe recurrir a un Ingeniero en redes para que le sugiera lo mejor y traerlo aquí.


El Escudo Dorado (the Golden Shield), también conocido como el Gran Cortafuegos de China (the Great Firewall of China), es un gigantesco sistema informático dedicado a la represión y a la censura de todo lo que entra o sale de China a través de Internet.

A finales de los 90, Internet suponía una nueva amenaza para la tiranía comunista china. La gerontocracia china era consciente de que Internet era un medio que escapaba a su control y que permitiría a los chinos acceder a contenidos sin censurar, exponer sus opiniones, organizarse y denunciar los abusos comunistas... en resumen: Internet era, para un país con 137 millones de internautas, una auténtica vía de entrada de la Democracia. Por supuesto, los jerarcas comunistas no estaban dispuestos a arriesgar su poder por lo que decidieron construir un sistema, el Escudo Dorado, capaz de controlar todos los contenidos que se intercambiasen a través de Internet desde China.

Como tantas cosas en ese país, el resultado fue colosal. Su construcción se inició en 1998 y en él se invirtieron 800 millones de dólares. Comenzó a estar operativo en 2003 y no ha sido hasta el 2008 que se han dado por finalizados todos los objetivos del diseño original. Se calcula que al menos 30.000 técnicos, funcionarios y policías se ocupan de su funcionamiento.

El Escudo Dorado se basa en una arquitectura multicapa en la que se van filtrando progresivamente los intercambios a través de Internet.

La primera capa tiene sus sistemas situados en la región de Shenzhen, cerca de Hong Kong, y es donde se centraliza el tráfico de entrada y salida de Internet. Esta capa se encarga de filtrar en función de las direcciones IP involucradas, denegando la conexión en caso de que alguno de los extremos esté incluido en una gigantesca lista negra de direcciones IP "subversivas" (entre las que se encuentran la BBC o la Voz de América). EL DNS poisoning es otra de las herramientas que se utilizan en este nivel para entorpecer el libre acceso a páginas de contenidos no autorizados. Además de lo anterior, se inspeccionan todos los paquetes de datos intercambiados para comprobar si contienen palabras "prohibidas" como Falung Gong (organización opositora) o Taiwan (nación no reconocida por China). En caso de que aparezcan este tipo de palabras, el Escudo Dorado manda un paquete de TCP reset a ambos extremos para finalizar la conexión.

El segundo nivel del Escudo Dorado se dedica a la inspección a nivel de aplicación, denegando una lista determinada de servicios. Que el servicio de una empresa esté o no en la lista negra depende en muchos casos de su docilidad con el ŕegimen. En el caso de Google, estos tuvieron que crear un índice especial para China formado porspiders con base en el país, de manera que sólo se indexase lo que permitiese el Escudo Dorado. La transigencia con este régimen de compañías como Cisco o Google, con sedes en países democráticos, sólo se explica por el jugoso mercado que supone una China con miles de millones de potenciales consumidores.

El tercer nivel es social. Miles de censores se sientan delante de ordenadores situados en plantas industriales para examinar manualmente el correo electrónico interceptado por el Escudo Dorado, así como para evaluar la conveniencia política de los artículos de las webs chinas. Hasta se han creado dos mascotas,
Chacha y Jingjing, cuyo fin es aparecer regularmente en las páginas intervenidas por el Escudo Dorado para intimidar a los usuarios recordándoles que la policía política vigila Internet.

Paradójicamente, es relativamente fácil escabullirse del sistema aunque se requiere una poderosa razón para hacerlo ya que un único fallo puede atraer la atención de la temida policía política.

El cifrado puede ocultar la naturaleza de la información intercambiada aunque, en teoría, puede atraer atención (la policía pensará "si cifra tráfico es que hay algo que quiere ocultar"). Sin embargo, en la práctica, la represión generalizada del tráfico cifrado no resulta factible al ser uno de los pilares del comercio electrónico crucial para el crecimiento económico de China. Por eso, la combinación de técnicas de cifrado con otras de anonimización que eviten las listas negras de direcciones de IP deberían ser suficientes para superar las tres barreras del Escudo Dorado.

El uso de proxies puede evitar el filtrado por IP destino, y si además se combina con cifrado HTTPS se anula el filtrado por palabras prohibidas. Este es el enfoque de herramientas como UltraSurf o
Freegate que utilizan una lista variable de proxies abiertos en Internet para anonimizar el destino de las conexiones de sus usuarios y ocultando el contenido de dichas conexiones mediante cifrado.

Otra opción es el llamado Onion Routing, cuyo más célebre exponente es la herramienta Tor, el cual permite tunelar de manera cifrada el tráfico a través de una lista variable de servidores intermedios. La ventaja de Tor frente a otras opciones es que, bien configurado, puede anonimizar no sólo la dirección IP de destino del tráfico sino también la dirección IP de origen. En un futuro artículo explicaré con detalle el funcionamiento de esta poderosa herramienta.

El cifrado mediante SSH o VPN-IPSec es otra opción a la hora de blindar el tráfico frente a inspecciones indeseadas, aunque en este caso habría que buscar una manera de anonimizar la IP de origen y la de destino para evitar engrosar a la larga la lista negra del primer nivel del Escudo.

Y todo ello sin tener en cuenta otras técnicas, como el uso de canales encubiertos mediante esteganografía. Y es que el Escudo Dorado es incapaz de detectar mensajes escondidos en imágenes o sonidos, tarea que requeriría unos recursos computacionales y humanos imposibles de aplicar al tráfico generado por 137 millones de personas.

Todo ello demuestra que a la hora de la verdad el Escudo Dorado ha sido más bien una medida propagandística desesperada que ha intentado "poner puertas al campo" y que quizás marque el comienzo del fin de un régimen tiránico y genocida

Si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser otra cosa que la venganza de los cobardes.
Jacinto Benavente

“Chávez tiene 23% de popularidad eso significa que es imposible que gane las elecciones”

El director del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, se pronunció este martes sobre la reforma a la Ley de Telecomunicaciones.

“Esto es una arremetida fuerte en estos momentos, hay dos factores allí, primero la utilización de la tragedia de los damnificados para tomar medidas y hacer leyes que nada tiene que ver con la crisis que produce esas personas sin hogar,” resaltó.

En este sentido, Miguel Henrique Otero indicó que la popularidad del presidente Chávez es muy baja. “Para él ganar las elecciones en el 2012 es imposible”.

Por otro lado, el Director de El Nacional se refirió a la columna del pasado domingo de Eleazar Díaz Rangel donde dice que la popularidad del presidente Chávez está en un 23%.

“Por eso arremete contra las instituciones que pueden ser factores de apoyo para la oposición, también va en contra el sector privado y realiza leyes para evitar que vengan fondos del exterior”.

También, agregó que la Ley de Telecomunicaciones va en contra de “Globovisión, circuitos de radio y la opinión independiente de internet que cada día será más fuerte”.

En este orden de ideas, Miguel Henrique afirmó que “todo está planteado en la hegemonía comunicacional que tiene una sola voz, ese tipo periodismo que se hace en Cuba, Corea del Norte y en los países autoritarios.

A su vez, el director de El Nacional aseguró que la Ley de Telecomunicaciones “es un sistema en que las protesta no pueden salir al aire (…),no hay críticas a los funcionarios públicos , son regímenes donde la opinión del ciudadano no tiene ninguna cabida(…), el que hable un poquito o va preso o lo sacan del país”.

Sobre el caso de la censura a internet informó que se quiere aplicar el modelo chino.

“En China no existen redes sociales porque están totalmente bloqueadas, ellos se expresan a través de los blogs, entonces tiene un equipo gigantesco en el Ministerio de Información que va bloqueando los blogs y le abren procedimiento a los chinos según una legislación similar a la que quieren hacer aquí en Venezuela”, finalizó


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