Gen Carlos Peñaloza
La poderosa Mafia Garibaldi
La asociación entre los discípulos de Jorge Giordani y expertos guisadores provenientes de la Cuarta República, ha posibilitado expoliaciones al patrimonio nacional venezolano, cual la estafa al Fondo Pensiones de PDVSA.
En lo ocurrido en el Fondo de Pensiones de PDVSA (AJIP) jugaron un importante papel algunas fichas de la Mafia Garibaldi. El nombre de esta cofradía se origina en el padre de su fundador, Jorge Giordani ("El Monje"). Giordani padre fue un comunista italiano miembro de la Brigada Garibaldi que peleó en la guerra civil española. Terminada la guerra huyó a República Dominicana, donde nació –en San Pedro de Macorís-, su hijo Jorge, actual ministro de Planificación de Venezuela.
Siendo muy joven, Giordani se vino con su familia a Venezuela. Durante el gobierno de Pérez Jiménez, Jorge, el vástago dominicano, se convirtió en un oscuro activista del PCV. En 1959 se produjo la visita de Fidel Castro a Venezuela. El líder cubano dictó instrucciones al PCV para reclutar combatientes venezolanos que participaron en una invasión contra Trujillo, el dictador dominicano. Un candidato obvio para unirse a la invasión era el joven Jorge Giordani. Pero, en lugar de ir a la guerra, Jorge logró que el gobierno venezolano lo enviara a Italia a estudiar. Esta circunstancia le salvó la vida, pues más de 80 venezolanos que se presentaron como voluntarios murieron en esa invasión.
Al culminar sus estudios en Bologna regresó a Venezuela, donde fue nuevamente becado para continuar estudios en Inglaterra. Durante todo ese tiempo la generación joven de comunistas venezolanos se desangraba en la guerrilla urbana y rural. En la década de los 70, restablecida la paz, Giordani regresó a Venezuela y fue contratado por CANTV. De allí pasó a ser profesor de la UCV y el CENDES. Toda una vida protegido por regímenes muy distintos pero siempre bajo el paraguas del Presupuesto Nacional.
En el CENDES Giordani se convirtió en una sigilosa eminencia gris de la izquierda. Publicó abstrusas obras marxistas, entre ellas una, en 1988, indicando su objetivo en la vida: "Planificación, Ideología y Estado: el caso venezolano". Su oscura vida cambió cuando conoció a Hugo Chávez al visitarlo en la cárcel de Yare, llevado por Adina Bastidas en 1992. (Bastidas sería luego la primera ministro de Planificación de Chávez, con un desempeño que piadosamente podemos calificar de pintoresco).
El militar golpista y el ingeniero electricista se sintieron unidos por la mutua pasión del marxismo. El dominicano no había ido más allá de refritos de la teoría de la dependencia de Raúl Prebisch y el suyo era un marxismo obsoleto de clichés. Pero eso fue música para los oídos de Chávez, con resonancia de las lecciones impartidas en Barinas por su viejo maestro José Esteban Guevara Ruiz. La diferencia era que el maestro barinés, quien había peleado al lado de Douglas Bravo, le había repetido que "Ningún proceso revolucionario puede hacerse de manera pacífica". Giordani convenció a Chávez de que Guevara Ruiz estaba equivocado.
Fidel Castro y Giordani han convencido a Chávez que con vaselina es posible establecer el modelo castrista en Venezuela. Esa sería la gran diferencia del "socialismo del siglo XXI". De esta manera el manejo de la economía venezolana vino a manos de un ex cantinero de cuartel, un ingeniero eléctrico y un abogado. Este trío dirigido por Fidel maneja la chequera petrolera de Venezuela como arma estratégica para conquistar las antiguas colonias españolas en América. El ideal de la integración democrática de nuestros pueblos es loable. El empeño de Fidel para imponernos una integración comunista es una amenazante pesadilla.
Durante este proceso "El Monje" ha promovido sus fichas incondicionales para ocupar cargos de importancia como técnicos en el Ministerio de Finanzas, PDVSA y al fondo de pensiones de los jubilados de la industria petrolera (AJIP). Estos personajes no tienen experiencia en esas lides, por lo que han tenido que asociarse con veteranos guisadores provenientes de "La Cuarta", rara mezcla de Marx y Don Corleone. Este concepto pudieras ser el gran aporte de Giordani a la cultura marxista. En próximos artículos veremos cómo algunos miembros de la Logia Garibaldi facilitaron la expoliación del Fondo de Pensiones de Pdvsa, del Ministerio de Finanzas y del propio Banco Central.
Hacerse rico en PDVSA (I)
Gen Carlos Peñaloza
ND 8 Abril, 2011
*** La mega-estafa al Fondo de Pensiones ha hecho brotar con la fuerza de un reventón petrolero la tortuosa situación de PDVSA, cuya profundidad ha sorprendido al propio Presidente de la República. En dos entregas, hoy y mañana, haremos una primera exploración de este enredo.
El Grupo Garibaldi, que ha salido a la luz por su rol en la estafa por más de 500 millones de dólares al Fondo de Pensiones de PDVSA, ha tenido una importancia decisiva en lo que ha ocurrido en Venezuela durante los últimos años. Como representante de los intereses cubanos en Venezuela elaboró la plataforma electoral para la campaña de Chávez en 1998. El líder del grupo, Jorge Giordani, graduado en planificación urbana, se reservó el modesto cargo de ministro de Planificación Económica.
Sorprendentemente, durante la primera etapa del régimen inaugurado en 1999, en el poderoso Ministerio de Finanzas continuó Maritza Izaguirre, una economista de centro izquierda que formó parte del último gabinete de Caldera. Ese nombramiento se hizo para evitar alarmas entre los inversionistas. Entretanto, Giordani, en baja silueta, fue colocando sus piezas en el tablero. Una de sus primeras jugadas fue ubicar a uno de sus fichas, José Rojas, como viceministro de Izaguirre. Otro jugada importante fue reclutar al teniente Rafael Isea, un golpista del 4F quien había sido asistente personal de Chávez al salir de la cárcel. El teniente cayó bajo su influencia cuando fue su discípulo en el CENDES. Luego de las elecciones del 98 Giordani convenció a Isea para que fuera su asistente en el ministerio de Planificación.
De allí pasa Isea a Miraflores, de nuevo como asistente ejecutivo de Chávez. Una posición clave que facilitaba el acceso directo y permanente a Chávez. De esa manera Giordani fue enhebrando su espesa telaraña de control sobre la estructura financiera del Estado. Simultáneamente inició una tarea de zapa para sacar del entorno presidencial a rivales como el teniente Alejandro Andrade, asistente y persona de confianza de Chávez, quien manejaba áreas financieras importantes.
Con Rojas en Finanzas "El Monje" Giordani ejerció vigilancia día a día sobre el área y fue imponiendo sus políticas. Una de las primeras movidas de Rojas fue contratar como asesor de su oficina a Francisco Illaramendi, quien hasta ese momento trabajaba para el Credit Suisse. Esta es una conocida compañía internacional que presta servicios financieros de asesoramiento y manejo de dinero a grandes clientes corporativos y gubernamentales. Es el mundo de las cuentas secretas.
Clave para el nombramiento de Rojas fue la primera visita de Chávez a New York, en junio de 1999. José Rojas fue incorporado a la comitiva y se las arregló para presentarle a Chávez su colega Francisco Illaramendi. Ambos acompañaron al Presidente en su visita de la bolsa de Nueva York. En esa visita Credit Suisse logró que Chávez lanzara la primera bola en un juego de los Mets en el Shea Stadium. Pero el hit lo dio Rojas, quien poco después fue designado ministro de Finanzas.
Rojas es un hombre estudioso y su curriculum lo prueba. Es un graduado en Estadística y tiene un PHD en Econometría. Esos títulos son importantes, pero no corresponden al perfil de un ministro de finanzas. En realidad, Rojas es un teórico que se había dedicado a la enseñanza universitaria. Sin experiencia en el área financiera, su principal mérito es ser miembro del Grupo Garibaldi. Otro factor digno de atención es que su segundo apellido Ramírez, el cual tiene un papel importante en esta historia.
Rojas trajo con él a su amigo Francisco Illaramendi, operador financiero con experiencia en Wall Street. Cuando el Ministerio de Finanzas hizo su primera emisión de bonos en febrero del 2000, Illaramendi estuvo al frente del grupo negociador que por supuesto escogió al Credit Suisse para colocarla. El lanzamiento de la primera bola en el Shea Stadium seguía dando sus frutos. Había un evidente conflicto de intereses, pero, por supuesto, nadie dijo nada. Muy pronto Illaramendi se hizo amigo de Giordani, quien cariñosamente lo llamaba "gordo". Poco a poco su rol se extendió asesorando a Rojas en colocaciones en la banca privada, notas estructuradas y operaciones de cambio con los fondos que maneja discrecionalmente y sin control el presidente Chávez. De esta manera Illaramendi, siendo ficha del Opus Dei criado por los jesuitas, se convirtió en el genio financiero del ultra-izquierdista Grupo Garibaldi.
En 2001 José Rojas deja el Ministerio de Finanzas y va a ocupar el cargo de representante de Venezuela ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington. Con el se lleva al teniente Rafael Isea. Ya Giordani había decidido que el joven y obediente teniente sería un Ministro de Finanzas que el podría controlar.
Continuará …
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