Esta información fue recogida para el Radar de los Barrios por Sandra Carrillo, de AsoChuao, la asociación de vecinos que ha estado luchando durante años por lograr que La Carlota no sea convertida en sede de la fábrica del "vergatario", ni en un negociado de viviendas hacinadas, ni mucho menos en campo de concentración, que es en lo que parece haberse convertido, sino en un aero-parque verde, esto es, una instalación que conserve la pista aérea para que aeronaves de ala fija y ala rotatoria puedan utilizarla a la hora de una emergencia, pero que mientra esta no se produce sea un parque verde que sirva de espacio de esparcimiento y de fábrica de oxígeno para todos los caraqueños. Sandra, como activista comunitaria y periodista ciudadana, tomó su teléfono celular, se dirigió a la autopista Francisco Fajardo, sitio de la protesta, y desde allí reportó en vivo para el Radar de los Barrios en su emisión por Radio Caracas Radio, 750 AM.

Los compatriotas damnificados le expresaron a Sandra que el casi millar de personas que alli se encuentra desde hace medio año proviene de distintos deslaves ocurridos en el Área Metropolitana, específicamente desde sectores como Carretera Vieja Caracas-La Guaira, Plan de Manzano, El Valle y Petare. También denunciaron estos ciudadanos que además de carecer de luz eléctrica en las carpas, las mismas se encuentran ya en estado precario, pues cuando se dañan, pudren o rompen no las sustituyen por otras sino que les dicen a los refugiados que ellos mismos las reparen o cosan. También hubo quejas sobre la comida, que dijeron era "escasa y mala". Denunciaron estos ciudadanos que los "bonos" y "tarjetas del buen vivir" que el Presidente de la República anunció públicamente que iban a ser entregados a los damnificados no llegaron jamás al refugio de La Carlota. Finalmente formularon una denuncia muy seria: Para ayudar económicamente a los damnificados se habria creado una "cooperativa" para dar mantenimiento a áreas verdes. En la actualidad, las personas que se desempeñan en esta cooperativa (y que por ella cobran un sueldo) NO SON DAMNIFICADOS, AUNQUE SEA HACEN PASAR POR TALES PARA RECIBIR ESE BENEFICIO.
La dirigente vecinal Sandra Carrillo logró poner al teléfono al ciudadano José Ramírez, damnificado participante en la protesta, para que hablara al aire en vivo para el Radar por RCR. Consultado el Sr. Ramírez por Jesús Torrealba sobre si algun Ministerio o institución pública
era "padrino" o "madrina" de ese grupo de refugiados (práctica deleznable usada por el gobierno, que en vez de hacer que cada institución cumpla con su rol, convierte la atención a los damnificados en un desorden asistencialista, poniendo en estos menesteres a gente que no sabe nada de la atención a emergencias). La respuesta del señor Ramirez fue: "No señor. Aquí hemos estado totalmente solos y abandonados por el gobierno. Ninguna institución civil se ha hecho presente. solo fue hace 40 días, que una comisión nuestra fue a Miraflores a denunciar esa situación de abandono, que se nos informó que ibamos a ser 'apadrinados' por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información. Pero esa gente tampoco ha hecho nada".

Aproximadamente a las 10:30 am los damnificados acordaron levantar la protesta y atender a los medios de comunicación presentes, para formular sus reclamos y propuestas, haciendo énfasis en que "más que denunciar las numerosas fallas del refugio, lo que querian era insistir en la necesidad de que les cumplieran las promesas de vivienda digna". Los militares entonces "invitaron" a los damnificados a una especie de "mesa de diálogo instantánea", en el Auditorio 17 de Abril de la Base Aérea. Pero los damnificados lo que querían era mostrar a los medios de comunicación el estado de las carpas en que estaban hacinados. La mano militar lo evitó.
Los compatriotas damnificados le expresaron a Sandra que el casi millar de personas que alli se encuentra desde hace medio año proviene de distintos deslaves ocurridos en el Área Metropolitana, específicamente desde sectores como Carretera Vieja Caracas-La Guaira, Plan de Manzano, El Valle y Petare. También denunciaron estos ciudadanos que además de carecer de luz eléctrica en las carpas, las mismas se encuentran ya en estado precario, pues cuando se dañan, pudren o rompen no las sustituyen por otras sino que les dicen a los refugiados que ellos mismos las reparen o cosan. También hubo quejas sobre la comida, que dijeron era "escasa y mala". Denunciaron estos ciudadanos que los "bonos" y "tarjetas del buen vivir" que el Presidente de la República anunció públicamente que iban a ser entregados a los damnificados no llegaron jamás al refugio de La Carlota. Finalmente formularon una denuncia muy seria: Para ayudar económicamente a los damnificados se habria creado una "cooperativa" para dar mantenimiento a áreas verdes. En la actualidad, las personas que se desempeñan en esta cooperativa (y que por ella cobran un sueldo) NO SON DAMNIFICADOS, AUNQUE SEA HACEN PASAR POR TALES PARA RECIBIR ESE BENEFICIO.
era "padrino" o "madrina" de ese grupo de refugiados (práctica deleznable usada por el gobierno, que en vez de hacer que cada institución cumpla con su rol, convierte la atención a los damnificados en un desorden asistencialista, poniendo en estos menesteres a gente que no sabe nada de la atención a emergencias). La respuesta del señor Ramirez fue: "No señor. Aquí hemos estado totalmente solos y abandonados por el gobierno. Ninguna institución civil se ha hecho presente. solo fue hace 40 días, que una comisión nuestra fue a Miraflores a denunciar esa situación de abandono, que se nos informó que ibamos a ser 'apadrinados' por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información. Pero esa gente tampoco ha hecho nada".

Aproximadamente a las 10:30 am los damnificados acordaron levantar la protesta y atender a los medios de comunicación presentes, para formular sus reclamos y propuestas, haciendo énfasis en que "más que denunciar las numerosas fallas del refugio, lo que querian era insistir en la necesidad de que les cumplieran las promesas de vivienda digna". Los militares entonces "invitaron" a los damnificados a una especie de "mesa de diálogo instantánea", en el Auditorio 17 de Abril de la Base Aérea. Pero los damnificados lo que querían era mostrar a los medios de comunicación el estado de las carpas en que estaban hacinados. La mano militar lo evitó.
Antes de extinguirse la protesta, los compatriotas damnificados advirtieron: "Si no obtenemos respuesta pronta, volveremos a tomar la calle".
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