19/7/11

Al chavista que más quiero

Mi querido amigo chavista:

No creas que eso de "amigo" es un formulismo. ¡No! Aunque pienses lo contrario, soy tu amigo porque tú eres diferente, y porque siento que la diversidad de pensamiento político es necesaria y beneficiosa. Firmemente creo que Venezuela necesita partidos de izquierda, de centro y de derecha... eso balancearía las fuerzas y el poder. Mi liberalidad llega hasta el punto de propugnar la fundación de un Partido Monárquico Venezolano (PMV), donde el cacique Guaicaipuro (el original, Lameda no) sería el Rey y la india Urquía su Reina.

Soy tu amigo porque,

a. Si eres de los invasores que se cogieron unas tierras o apartamentos de Fogade.

Te comprendo, amigo cojón o cogedor, porque tus "tripones" necesitaban un lugar donde vivir.

Pero piensa, amigo mío, que algún día regresarán la Ley, la justicia y la legalidad, y lo que indebidamente te cogiste será devuelto a sus legítimos propietarios y que nuevamente quedarás en la calle.

¡Chávez te regaló un pez, en vez de enseñarte a pescar!

b. Si no trabajas y estás cobrando un sueldo.

Te entiendo, amigo cobrón. Tu hambre no tiene moralidad, nacionalidad, fronteras ni Patria.

Pero piensa, querido amigo chavista cobrón (Ojo: fíjate que te digo ‘cobrón’, no es ‘cabrón’) que mamá Pdvsa no es un saco sin fondo, que –más temprano que tarde– los precios del crudo bajarán a su nivel "normal", que el dinero escaseará y que te quitarán tu sueldo porque el Estado lo necesitará para comprar cosas más importantes y útiles: fusiles, balas, bombas lacrimógenas y peinillas (y helicópteros artillados rusos) que serán utilizadas contra ti, ya que estarás en la protesta callejera porque tu hambre regresó.

c. Si eres de los que están con Chávez porque lo saben un patriota.

Perdona mi ignorancia, pero no entiendo ese “patriotismo”. Para que yo lo pueda entender, tienes que explicarme el porqué Guaicaipuro Lameda salió de Pdvsa.

Mejor te informo. Para el oído: Cuando se iniciaron los embarques de nuestro petróleo a Cuba, allá –en la bella isla de nuestros sueños juveniles– firmaron las facturas de aceptación de los cargamentos... pero se negaron a cancelarlas a su presentación. Y entonces Lameda –ni corto ni perezoso–, en un gesto de honestidad y patriotismo entregó las facturas al Banco Central para ser acreditadas a Pdvsa. Esto encolerizó a Chavezmán –porque su carnal Fidel estaba quedando tal y como lo que es: un maula, un vivián– y despidió a Guaicaipuro.

d. Si eres de esos malabaristas entrenados en Cuba.

Te apoyo, joven muchacho amigo. Tú pensaste que jamás podrías montarte en un avión... y viajaste dos veces: ida y vuelta a "Cubita la Bella". Además, joven saltimbanqui amigo, el Estado te da unos 200 ó 400 mil bolívares mensuales... más lo que chorrea porque algunos ingenuos te dan propinas en los semáforos. Sólo Chávez se preocupó por tu futuro.

Pero dime algo, joven titiritero amigo, ¿no te sientes ridículo cuando se te caen las peloticas? En verdad, querido futuro de Venezuela, ¿crees que aprendiste algo útil?

e. Si en Cuba operaron el labio leporino de tu hijo.

Tienes todo mi apoyo y consuelo, padre del niño boquineto. Nunca, nadie se había preocupado por el sufrimiento de tu hijo (ni siquiera tú mismo: en tu flojera no quisiste informarte que Venezuela tiene hospitales donde corrigen, ¡GRATIS!, las deformidades de los niños –el San Juan de Dios, por ejemplo–, siempre pensaste que "no importa que sea chingo, con tal que respire bien") y tuvo que venir Chávez a solucionar tu problema: envió tu muchacho a Cuba y te lo devolvió con su nueva sonrisa Pepsodent.

Pero ¿no has pensado que tu niño pudo haber sido tratado aquí en Venezuela?, ¿que operarlo en Cuba significó quitarle el pan a tanto médico venezolano que está "pelando"?. ¿No has pensado que ese dinero para la Revolución Cubana debe quedarse en los hospitales de aquí?... ¿Por qué no asignarle una jugosa mensualidad al Hospital San Juan de Dios, que sólo subsiste por donaciones?... ¡Eso sí sería revolucionario! (El San Juan de Dios está tan mal financieramente, que hoy se ve obligado a cobrar por las operaciones).

f. Si eres de los que odian nuestro pasado político.

Sin saber el porqué, odias a AD, a Copei y al MAS. (Y de paso prolongas tu rabia hasta los nuevos partidos que están surgiendo con tremendas ganas de luchar por Venezuela). Por lo tanto, amigo chavista odiante u odioso, tienes toda mi condolencia porque nunca comprendiste la labor –equivocada o no– que hicieron esos Partidos. Te cansaste de tener que tomar la agotadora decisión de seleccionar entre tanto candidato que te ofrecían cada 5 años, y piensas que lo mejor es un Partido único que decida por ti. En eso no estás solo, amigo chavista despistado; aquí mismo, en esta Red de amigos cibernautas escuálidos, hay demócratas que odian tanto o más que tú.

Pero dime, amigo odiante, ¿has pensado que sin partidos políticos, la Democracia es un imposible?

g. Si eres uno de los asesinos.

Tienes las manos tintas en sangre inocente. Por lo tanto, amigo chavista matón, tu libertad está con Chávez, sobre todo sabiendo que, ahora, esos delitos no prescriben. Sólo estarás libre mientras Chávez continúe en el poder, y sólo te aplicarán la Ley si Hugo se va.

Pero si eres un matador cubano (¡ay, si eres cubano!), no habrá Ley posible: lo tuyo es colgarte por las mochilas, sin juicio... ni siquiera sumario; porque Venezuela tiene bastante mierda criolla, para que tú vengas a cagarnos más. Eres un invasor del suelo patrio, y serás tratado como tal.

Y no sólo eso, amigo apátrida, sino que tus crímenes hacen que los venezolanos te confundan con los sufridos cubanos que mueren de hambre y de desnudez en La Bella, y prolongan su odio hasta ellos... es la ley de “todos en el mismo saco de gatos”.

Realmente, amigo chavista mataor criollo o cubano invasor, tú no eres culpable. Así naciste o así te formaron. Culpables son tus inclinaciones asesinas porque "los fusiles no matan, lo que mata son los corazones fríos". Culpable es quien te entregó el arma o quien te dio la orden de matar.

h. Si eres de los que llaman "mi comandante" a Hugo Chávez.

Te comprendo y apoyo, amigo chavista jalador. Te apoyo porque perfectamente bien entendiste la simbiosis "jalador-jalado". Yo, al igual que tú, amigo chavista jalabolas, entiendo que el jalador jala porque tiene necesidad de algo y la forma de conseguirlo es jalando. Lo que no entiendo, mi querido amigo chavista besaculos, es la posición del jalado (en este caso Chávez, tu líder natural, espiritual y político)... ¿qué obtiene él en esta simbiosis? Sólo puedo pensar que quien le gusta ser jalado es un pobre demente que busca alimentar su torcido ego. Muchos creen, mi amigo chavista lamebotas, que tú –el servil– eres el ser más despreciable de la Humanidad, y te califican de comemierda. No, mi amigo coprófago, yo entiendo tu hambre.

Pero tienes que saber, mi querido amigo chavista jalador jalabolas besaculos lamebotas comemierda coprófago, que el servil (lo mismo que el traidor, el sapo, el delator) sólo tiene "quince minutos de fama" en la vida del jalado y que –en su momento– te convertirás en un inconveniente ("pain in the ass", según los gringoparlantes) o en un fastidio para tu jalado, y recibirás tremenda patada en las posaderas; es decir: el culo.

i. Si eres doctrinario.

Tú, amigo chavista filósofo, no participas de esas cosas mundanas (dinero, comida, casa, ropa, etc.) y estás con Chávez porque crees en su Proceso y en su doctrina política. Según tú, Hugo está haciendo la Revolución que Venezuela necesita. Te felicito, amigo chavista pensador, pasarás a la Historia... ¡Descubriste el pensamiento político de Hugo Chávez!, que hasta ahora era un misterio.

De todos, eres el chavista que más quiero y admiro... porque siempre he sentido la necesidad de proteger al ingenuo y porque soy devoto de los Santos Inocentes.

En cualquiera de las categorías que caigas, amigo chavista, ¡te quiero más que'l carajo!

Saludos

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