Hugo Chávez es un autoritario. Sus seguidores también lo son. Rafael Correa con más picardía que otros. Los Kirchner con fuerte disimulo. Fernando Lugo cada vez con más dudas sobre si arrojarse (o no) a los brazos de Chávez. Y Evo Morales, burdo, provocador y descarado como pocos..
En Bolivia, ser opositor hoy es peligrosísimo. Existe riesgo físico cierto. Esto es, la posibilidad real de sufrir la agresión material de turbas manejadas a control remoto por los líderes del Movimiento al Socialismo (MAS) que conducen Evo Morales y el pensante Álvaro García Linera, su Vice-presidente (una suerte de Horacio Verbitsky local).
Allí acaba de suceder una fea agresión más. La diputada opositora (de Podemos), Jheymi Flores, ha sido agredida brutalmente en las calles de Oruro.
Por indígenas "comunarios" (campesinos) llegados "espontáneamente" de la provincia de Avaroa. A palazos y latigazos. Abiertamente, a la luz del día y frente a todos, en el casco céntrico de la ciudad. La diputada terminó maltrecha, lastimada, con diez días de recuperación por delante por los golpes y heridas recibidos.
El Diario Exterior
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